Lunes de entrenamiento rutinario en el Sevilla FC y la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios ha acogido una nueva sesión matutina. En ella se ha vuelto a ver a Fabio Cardoso, que había estado apartado durante todo el verano, ya que se le buscaba una salida, condición que no ha cambiado.
El portugués no entraba en los planes de Luis García Plaza para la temporada 2026-2027 y estuvo durante todo el mercado estival apartado y entrenando al margen del grupo. Sin embargo, y a pesar de que se le sigue buscando una salida, el técnico madrileño ha optado por volver a incorporarlo junto al resto de sus compañeros.
El luso, que tiene contrato con el Sevilla FC hasta 2028, ha vuelto a entrenar junto a la primera plantilla, ya que, desde el club nervionense, se entiende que tener apartado a un jugador que, al menos, sigue protagonizando interés y tiene cartel en Arabia Saudí, donde el mercado cierra el próximo 12 de octubre, es contraproducente.
Los problemas de Sangante
Precisamente, la demarcación de central quizá sea la más preocupante. No por los efectivos ni por los dos jugadores que se presuponen como titulares, Kike Salas y Andrés Castrín, sino porque un simple resfriado de cualquiera de estos dos podría suponer un verdadero quebradero de cabeza para García Plaza.
Arouna Sangante llegó este verano a Nervión para, concretamente, reforzar dicha posición, aunque el senegalés no ha empezado su aventura en la capital andaluza de la mejor forma posible. En el primer partido ante el Rayo, a pesar de que se remontó y se sumaron los tres primeros puntos, el central cometió un error garrafal que costó un gol en contra.
Su segunda parte aquel día fue más que aceptable, pero el error quedó en la retina de todos. Los problemas volvieron a llegar frente al Espanyol, cuando protagonizó una acción que para muchos fue roja clara y para otros una acción defensiva catedralicia. A pesar de la disparidad de opiniones, la roja se la llevó el exjugador del Le Havre.
Dicha expulsión le supuso no poder estar este pasado viernes ante el Valencia, aunque no podría haber jugado igualmente frente a los ches por unas molestias en su tobillo. El senegalés continúa renqueante y no está entrenando con normalidad. De hecho, este lunes ha realizado trabajo individual al margen del grupo, por lo que no se espera que viaje a Riazor.
Vargas, para ‘echarle de comer aparte’
Es cierto que no puede sorprender la actitud de Rubén Vargas. El suizo parece que sigue sin recuperarse de sus molestias en la rodilla y, a pesar de que visitó a un especialista en Madrid la semana pasada, no hay fecha definida para la vuelta del jugador helvético.
La calidad del extremo es indudable y en el Mundial lo ha podido demostrar. Sin embargo, las casualidades que llevan acompañando a Vargas desde que fichó por el Sevilla son, cuanto menos, extrañas. El suizo suele tener molestias durante ‘los parones de clubes’ y está radiante con la selección helvética.
Desde el club se deseaba que el atacante saliera, y eso que puede ser el mejor jugador de la plantilla. No obstante, la poca implicación que ha mostrado preocupa a afición, entrenador y dirección deportiva. Mercado no le falta y cerca ha estado en esta última ventana de salir al Olympiacos.
A pesar de todo, las dudas que dejó Félix Correia en su debut, las condiciones intermitentes de Chidera Ejuke y la falta de cocción de Julio Díaz hacen que el suizo sea más que necesario en banda izquierda. Sin embargo, el helvético no viajará a Galicia y todo apunta a que no estará ante el FC Barcelona.
El colmo sería que Vargas entrara en la convocatoria ante el conjunto blaugrana, tuviera minutos, lo llamara Suiza para el extenso parón de selecciones de tres semanas y volviera a la capital andaluza con molestias. Aunque, bueno, no podría sorprender a nadie.
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