La Unión de Militares de Tropa y Marinería (UMT) ha reclamado este jueves que el personal militar desplegado en Ceuta disponga de «directrices claras» y de un marco jurídico específico que determine cómo actuar durante sus intervenciones en la ciudad autónoma. Esta petición llega tras varios episodios de violencia contra agentes de la autoridad registrados en las últimas semanas en la ciudad autónoma.
Piden saber cuando pueden usar su armamento
En un comunicado, la UMT ha denunciado la que considera una falta de instrucciones «claras y necesarias» para los militares que participan en el dispositivo desplegado en Ceuta. La organización considera especialmente importante definir las condiciones en las que pueden emplear su armamento reglamentario.
Según la asociación, las armas y la munición forman parte de las herramientas habituales de trabajo de los militares y no deben ser consideradas un «privilegio extraordinario» ni únicamente un elemento de disuasión. Sin embargo, sostiene que el desempeño de estas funciones debe contar con un respaldo jurídico «claro, detallado y específico».
«El militar, al igual que cualquier otro servidor público del Estado, no puede quedar expuesto a la incertidumbre ni a la arbitrariedad en intervenciones complejas», ha señalado la organización
Junto a las instrucciones sobre el uso del armamento, la UMT reclama que se reconozca «de manera formal y efectiva» la condición de agente de la autoridad de los militares cuando desarrollen sus funciones en Ceuta. La asociación considera que este reconocimiento permitiría ofrecer una mayor seguridad jurídica al personal desplegado y establecer con mayor precisión cuáles son sus competencias y responsabilidades.
Celebran las ayudas pero seguirán su distribución
La UMT también ha celebrado que el Ministerio de Defensa disponga de una partida de 30,5 millones de euros destinada a compensar económicamente a los militares desplegados en Ceuta y equiparar sus condiciones a las de otros funcionarios que trabajan en la ciudad autónoma. No obstante, ha advertido de que realizará un seguimiento «estrecho» de estos fondos para comprobar que las cantidades previstas llegan finalmente a sus destinatarios.
Otro de los aspectos del decreto que la UMT ha valorado positivamente es la decisión de excluir determinadas instalaciones militares que habían sido planteadas inicialmente como posibles espacios para acoger a migrantes. Entre ellas se encuentran la antigua Fábrica de Harinas y el Acuartelamiento Coronel Fiscer. La asociación considera que la rectificación responde al «sentido común».



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