La Fiscalía General del Estado ha indicado en su memoria anual de 2025 que es «cada vez más visible» la violencia de los narcotraficantes en Andalucía y que ha aumentado el uso de armas de guerra.
En la memoria, señala que hay una mayor presenciar de personas de países de los Balcanes o de Ucrania organizados en bandas profesionalizadas que usan su armamento «no solo contra otros clanes, sino abiertamente contra los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad».
Andalucía sigue siendo una de las comunidades más afectadas por el narcotráfico por sus «características geográficas y sociales» y, a juicio de la Fiscalía, se trata «probablemente» del territorio donde el problema sea «más visible», ya que hay una mayor «exhibición» de embarcaciones de alta velocidad que operan no solo en el Estrecho, sino que se desplazan «cada vez más» a provincias como Huelva, Almería y Málaga.
La Fiscalía indica en su memoria, que se ha publicado coincidiendo con el acto de apertura del Año Judicial, que la violencia de los narcos en Andalucía ha aumentado y se ha producido también «una pérdida de respeto al principio de autoridad», que es «cada vez más visible».
Para la Fiscalía, hay «situaciones límite» que no se alejan de la crisis vivida en Barbate en 2023 con el asesinato de dos guardias civiles, sino que «siguen abusando de la violencia y provocando muertes». Así, recuerda el asesinato el pasado 28 octubre de un agente de la Guardia Nacional Republicana de Portugal con una narcolancha que le embistió y que, además, dejó otros tres heridos, vinculado al narcotráfico en el Guadiana y al lado de la frontera española.
Armas usadas por los narcos
En su memoria, la Fiscalía General del Estado hace referencia también a la «alarma» que trasladan todos los delegados de Andalucía respecto a «una mayor presencia de armas de fuego e incautación de armas de guerra junto a todo tipo de alijos» y de la constatación de la «mayor presencia de personas de países de los Balcanes o de Ucrania», integradas en bandas dedicadas en muchos casos a los vuelcos.
En la provincia de Cádiz se han incoado 24 procedimientos por tenencias de armas y se han incautado 4 fusiles AK-47 (Kalashnikov) en Jerez y Sanlúcar en tres operaciones distintas, así como armas automáticas, subfusiles y fusiles en los entornos de Barbate y Chiclana.
En Almería, el Ministerio Fiscal se refiere a la incautación de 78 armas de fuego, varios subfusiles e incluso un lanzacohetes.
En la provincia de Sevilla, destaca a Coria del Río, donde se incautaron armas de guerra con las que los narcotraficantes abrieron fuego contra la policía durante una operación desarrollada el 9 de noviembre.
Narcolanchas para tráfico de cocaína
El tráfico de cocaína está ganando peso en las provincias de Cádiz, Sevilla y Huelva, según la Fiscalía. En Algeciras se realiza por la vía tradicional de los contenedores, mientras que en las zonas de Barbate, Sanlúcar y el Guadalquivir se usan embarcaciones semirrígidas que han dejado de ser utilizadas solo para el transporte de hachís y se usan «con normalidad» para el transporte de cocaína descargada de embarcaciones en altamar.
El hachís sigue siendo la mercancía predominante utilizando tácticas «cada vez más sofisticadas», como grandes remolques con vigas huecas como dobles fondos o túneles bajo la frontera de Ceuta -en 2026 fue localizado un segundo túnel en la misma zona en la que se había localizado el anterior en la operación Hades.
Huelva es la segunda provincia en cantidad de hachís incautado, con 63.301 kilos que aumentan en un 201,8% los 20.975 kilos de 2024.
La Fiscalía también destaca que en Almería se registra una gran actividad de las narcolanchas y ha experimentado un aumento exponencial de la incautación de cocaína.
Se han contabilizado 1.255 kilos frente a los 324 del año pasado, lo que supone un incremento del 287%. Igualmente, se ha observado una mayor presencia de resina de cannabis, que supera las 18 toneladas frente a las cuatro del año anterior -un 350% más-. Estos datos son el reflejo del desplazamiento de los puntos de alijo a zonas geográficas contiguas donde se espera «menor presión policial».
En Granada continúa la extensión del tradicional cultivo indoor, que se lleva a cabo cada vez más por organizaciones extranjeras -albanesas, lituanas, holandesas, etc.- que están llegando a expulsar de sus viviendas de forma violenta a los tradicionales vecinos.
En Málaga y Marbella se registra una criminalidad «más sofisticada y menos evidente que la sufrida por Cádiz o Huelva, pero no menos peligrosa», a juicio de la Fiscalía. Esto por la instalación en la provincia malagueña de grandes organizaciones criminales dedicadas a todo tipo de tráficos y al blanqueo de las ganancias a través de la creación de «entramados empresariales de todo tipo cuya investigación se alarga por la ausencia de una estructura judicial adecuada a este fenómeno».



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