El pasado domingo, el municipio cordobés de Palma del Río vivió una grave agresión a una socorrista en la piscina municipal durante su jornada laboral. Sin previo aviso, la agresora se abalanzó sobre la empleada, propinándole numerosos golpes, tirones de pelo y atizándole con el palo de una sombrilla, lo que le provocó lesiones por las que tuvo que ser atendida.
Una agresión a plena luz del día
La socorrista le llamó la atención al marido de la agresora, señalándole que no podía introducirse al agua con las gafas de sol puestas: «Le dije que con gafas no». Como se observa en el vídeo viralizado en redes sociales, la mujer se echa encima de la trabajadora a gran velocidad y, sirviéndose del palo de la sombrilla, golpeó a la víctima en repetidas ocasiones.
Finalmente, un grupo de personas intervino y pudo separar a la mujer que, sin embargo, consiguió escaparse para volver a golpearla con fuerza tras increparle y llamarla «puta» en repetidas ocasiones a plena luz del día.
Cierre de la piscina
Estos hechos, llevaron al Patronato Deportivo Municipal a cerrar la piscina durante la jornada del lunes. En el escrito, el organismo explicó que no podía abrir las instalaciones «al no disponer de efectivos suficientes para garantizar la prestación del servicio en condiciones de seguridad».
Desde el servicio de socorristas describen la situación como «lamentable» y señalan que «no se trata de un caso aislado». Además, recuerdan que el vigilante es «la máxima autoridad dentro del vaso» de la piscina tanto para expulsar como para poner reclamaciones si se incumple con la normativa.
La alcaldesa de Palma del Río, Matilde Esteo, condenó la agresión, señalando que la víctima solo velaba por el cumplimiento de las normas de uso de la piscina. Desde el Ayuntamiento y el Patronato mostraron su apoyo a todo el equipo de socorristas.
La víctima a comunicado a los medios de comunicación que «con gafas de sol no y me dijo que era por recomendación médica», lo que derivó en trifulca.



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