Punto y final a los honores institucionales de Juan Carlos Aragón en Cádiz. Este 30 de julio, el Pleno del Ayuntamiento ha sacado adelante, gracias al voto unánime y sin fisuras de todos los partidos políticos de la corporación (PP, PSOE y Adelante Izquierda Gaditana), la retirada del Antifaz de Oro que le había sido otorgado a título póstumo en el año 2020.
La decisión municipal se sostiene sobre el propio reglamento del galardón carnavalesco. Esta normativa estipula que, a pesar de tratarse de una distinción con carácter vitalicio, el reconocimiento puede revocarse de raíz si el premiado incurre en actos que choquen frontalmente con la dignidad que exige el pueblo gaditano. Con esta votación en el salón de plenos, el consistorio cierra el círculo de una revisión que ha convulsionado el ecosistema del carnaval.
El origen de un proceso doloroso
La mecha de esta revisión de honores se prendió a finales del pasado mes de mayo. Fue entonces cuando saltaron a la luz pública dos escritos formales registrados por las exmujeres del célebre coplero. Estos documentos sacaron a la palestra jurídica un dato incontestable: una sentencia judicial firme, fechada en 2010, que condenaba al comparsista y chirigotero por un delito de malos tratos en el ámbito familiar contra una de sus exparejas.
El impacto de la noticia provocó un terremoto social inmediato en la capital de la Viña. Ante la gravedad de los hechos probados, las autoridades locales se vieron obligadas a activar un protocolo en cadena para borrar, de manera progresiva, cualquier rastro de la figura del autor de los espacios públicos y de los homenajes de la ciudad.
La cronología de una caída institucional
La primera ficha del dominó cayó con urgencia en las vísperas del domingo 24 de mayo. El Ayuntamiento suspendió a contrarreloj el homenaje oficial donde se iba a destapar su estrella en el Paseo de la Fama, justo en la plaza de Fragela y a las puertas del Gran Teatro Falla. Días después, operarios municipales levantaron la losa del suelo.
La onda expansiva no tardó en golpear las aulas de la ciudad. A comienzos de junio, la presión social y el Consejo Escolar forzaron el cambio inmediato del nombre del colegio público que llevaba su nombre, retirando el cartel de «Profesor Juan Carlos Aragón».
Ahora, con la anulación del Antifaz de Oro aprobada en este pleno veraniego, el Ayuntamiento da por concluido el desmantelamiento total de todos los méritos públicos otorgados al creador.



Síguenos en redes






