La Policía Nacional ha intervenido más de cuatro toneladas de hachís en una finca de Ayamonte (Huelva), donde una organización criminal almacenaba presuntamente grandes cantidades de droga para su posterior distribución. Una parte del estupefaciente, más de 1.000 kilos, se encontraba escondida en un zulo bajo el suelo, cuyo acceso estaba cubierto por barras de pan.
La operación se ha saldado con la detención del presunto responsable de custodiar la droga, que fue sorprendido cuando intentaba trasladar 600 kilos de hachís en un remolque enganchado a su vehículo todoterreno. El arrestado ha ingresado en prisión por su presunta implicación en delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
Un escondite oculto bajo el suelo
El hallazgo se produjo durante el registro de una finca que, según los investigadores, era utilizada como punto de almacenamiento de sustancias estupefacientes. Los agentes observaron que el suelo estaba cubierto por alrededor de un centenar de barras de pan, pese a que no había animales en el lugar que justificaran su presencia.
Ante esta circunstancia, los policías inspeccionaron la zona con mayor detalle y localizaron un compartimento oculto bajo el suelo. En su interior había más de una tonelada de hachís, custodiada en un inmueble que contaba con importantes medidas de seguridad y armas de fuego. Tras este primer descubrimiento, los agentes continuaron registrando la finca y encontraron más paquetes de droga repartidos por distintas zonas del inmueble, hasta superar las cuatro toneladas de hachís intervenidas.
Red dedicada al transporte de droga
La investigación comenzó en 2024, cuando la Policía Nacional tuvo conocimiento de la posible existencia de una organización criminal asentada en la provincia de Huelva y dedicada presuntamente al transporte de grandes cantidades de sustancias estupefacientes.
Según la investigación, la red introducía hachís y cocaína por las costas onubenses mediante pesqueros que simulaban realizar su actividad habitual y embarcaciones de alta velocidad conocidas como narcolanchas. La droga era desembarcada posteriormente en la zona del río Guadiana y trasladada a inmuebles utilizados como puntos de almacenamiento.
Desde estas instalaciones, las sustancias se preparaban para su distribución y traslado a otros puntos de España y distintos países europeos. El detenido, señalado como presunto responsable de custodiar la mercancía en la finca de Ayamonte, ha sido puesto a disposición judicial y ha ingresado en prisión. La actuación se enmarca en una investigación contra una organización dedicada presuntamente al tráfico de drogas a gran escala.
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