Julio de 2026 quedará grabado en los libros de historia del Campo de Gibraltar. La Verja es, de forma oficial, cosa del pasado.
En un acto de un simbolismo arrollador, el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, y el Ministro Principal de Gibraltar, Fabian Picardo, han escenificado el nacimiento de una nueva era al cruzar a pie la frontera desde el Peñón hacia La Línea de la Concepción, como los dos primeros ciudadanos que lo hacen sin necesidad de presentar documentación alguna, inaugurando el libre tránsito del Peñón en el marco Schengen.
La histórica jornada se inició con un acto estrictamente privado en el aeropuerto del Peñón, donde Fabian Picardo reunió a autoridades presentes y pasadas de Gibraltar para celebrar el acuerdo definitivo entre la UE y el Reino Unido, una cita exclusiva a la que asistió Juan Franco como invitado de honor.
Tras este encuentro institucional, la comitiva oficial se desplazó hasta la misma Verja. Allí, delante de la aduana gibraltareña, aguardaba formado el regimiento de agentes de aduanas.
Bajo los sones interpretados en directo del ‘Himno de la Alegría’, la Novena sinfonía de Beethoven, Picardo dirigió un emotivo agradecimiento público a los agentes por sus años de servicio «al pie del cañón» en la frontera. Nada más terminar el homenaje, el Ministro Principal se dirigió decidido en busca del primer edil linense; ambos se fundieron en un fuerte abrazo y se dispusieron a dar el paso definitivo de cruzar a pie la línea divisoria sin pasaportes ni controles burocráticos.
«Estoy flotando»
Inmediatamente después de cruzar la aduana rodeado por una multitud enfervorizada, Juan Franco atendió en rigurosa exclusiva a los micrófonos de 101tv, visiblemente emocionado: «Estoy flotando. Ojalá este sea el salto que necesita la ciudad de La Línea para despegar», aseguró el alcalde, reconociendo con total sinceridad que lo vivido era algo «que nadie se esperaba».
Sin embargo, el momento de mayor carga sentimental y humana llegó cuando Franco echó la vista atrás para recordar las cicatrices familiares que dejó el conflicto fronterizo en el siglo XX: «Me he acordado de forma muy entrañable y cariñosa de mi abuela materna, que en 1966 le retiraron el pase para ir a trabajar a Gibraltar. Las mujeres fueron las primeras que vieron cómo se les retiraba su pase de trabajo. Lo que hubiera dado ella por ver esto», rememoró con la voz entrecortada.
Doble fiesta: El fin de la frontera y la euforia mundialista
El cruce peatonal de los dos mandatarios como ciudadanos Schengen se convirtió en una auténtica fiesta popular. A la histórica caída de los controles de «customs» se sumó una feliz coincidencia: la clasificación de la Selección Española en el Mundial.
La marea humana que arropó a Franco y Picardo vestía masivamente camisetas rojas, portaba insignias y ondeaba banderas de España, uniendo en un mismo espacio de celebración el orgullo deportivo y la liberación económica y social de una comarca que, por fin, respira sin barreras.
El acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido ya es una realidad palpable a pie de calle.



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