Ha habido un triunfador del debate de investidura: el lema de «prioridad nacional». Un discurso vacío y con marcado carácter xenófobo según la versión de la oposición de izquierdas y que Juanma Moreno y el PP andaluz se resistían a acatar pero han tenido que hacerlo como en las tres comunidades autónomas que le precedían en esta historia: Extremadura, Aragón y Castilla y León.
Aunque durante la comparecencia inicial para explicar el acuerdo de los 150 puntos con Vox, Juanma Moreno ha optado por no mentar el tema de la prioridad nacional, el presidente de la Junta ha admitido preguntas después de un impás raro en el que parecía que iba a ser una rueda de prensa sin preguntas, pero finalmente ha sido cuestionado por este concepto.
El «arraigo» ha dicho Moreno que es lo que es la prioridad nacional, algo que según el líder del PP ya estaba conceptualizado en la administración como las ayudas para dependencia o vivienda a gente que lleva cinco años asentada en el territorio, arraigada. Una explicación que no ha sonado tan convincente como suele sonar habitualmente el dirigente popular.
«Habla tú Manolo, que me estás echando el muerto. Anda que no ha aprendido pronto», le ha espetado Moreno a Gavira con gracia en el momento jocoso y chistoso de la jornada intensa en el Parlamento de Andalucía. Todo en el tono amable que han marcado los dos dirigentes políticos.
La cuarta comunidad con «prioridad nacional»
Andalucía es la cuarta comunidad autónoma en la que, en los últimos meses, se cierra un acuerdo de gobierno entre PP y Vox. Así ha ocurrido también en Extremadura, Castilla y León y Aragón. En sus negociaciones con el PP-A, Vox siempre ha puesto sobre la mesa que quería en Andalucía lo mismo que en esas otras comunidades, esto es, entrada en el gobierno e incluir en el acuerdo sobre políticas la «prioridad nacional».



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