El Equipo @ de la CiberComandancia de la Guardia Civil, con base operativa en León, ha logrado esclarecer un fraude informático que afectó gravemente a una compañía de Valencia. Las pesquisas técnicas y financieras llevadas a cabo por los agentes del grupo técnico de la benemérita permitieron seguir el rastro del dinero desviado hasta localizar en la provincia de Cádiz a los supuestos responsables de la red, quienes habían suplantado la identidad digital de un proveedor habitual para hacerse con el control de un pago legítimo.
Un cambio de cuenta casi imperceptible
El fraude se cometió mediante la modalidad conocida como Business Email Compromise (BEC) o estafa del correo corporativo. Los delincuentes interceptaron la relación comercial entre la empresa y su proveedor habitual para enviar un correo electrónico falso. En el mensaje, notificaban un supuesto cambio en la cuenta bancaria destinada al cobro de una factura pendiente por el citado importe de 105.000 euros.
Para dotar al engaño de una apariencia de autenticidad, los presuntos autores emplearon una dirección de correo cuyo dominio era prácticamente idéntico al legítimo del proveedor. La estrategia fue modificar las últimas letras, un cambio casi imperceptible para el personal de administración. Convencida de la veracidad del mensaje, la compañía realizó la transferencia. El fraude no se destapó hasta que el proveedor real reclamó el abono y confirmó que nunca había modificado sus datos.
La rapidez en la reacción de la empresa perjudicada resultó determinante para el éxito del caso al interponer la denuncia a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil, un canal digital operativo las 24 horas que permitió a los investigadores iniciar las pesquisas de forma inmediata.
Los especialistas asumieron el caso analizando tanto las comunicaciones electrónicas empleadas para la suplantación como el rastro financiero de los fondos. Este rastreo técnico permitió identificar a la titular de la cuenta bancaria de destino y destapar el procedimiento que utilizaban los autores para desviar los pagos y ocultar el beneficio ilícito.
Tras localizar a los presuntos responsables en Cádiz, las diligencias del caso han sido remitidas formalmente a la Autoridad Judicial de Sagunto, en Valencia.
La Guardia Civil informa frente al fraude transaccional
A raíz de este suceso, la Guardia Civil insiste en la necesidad de que las empresas implanten protocolos estrictos de verificación interna.
Los expertos en ciberseguridad recuerdan que la medida más eficaz sigue siendo la doble verificación, es decir, confirmar siempre por una vía alternativa —como una llamada telefónica a un número de confianza ya conocido— cualquier notificación que implique un cambio de cuenta bancaria.
Asimismo, se aconseja desconfiar sistemáticamente de los correos que apelan a la urgencia o a la confidencialidad para presionar al empleado. Revisar minuciosamente cada letra del remitente, establecer filtros de firmas autorizadas antes de liberar fondos de alta cuantía y mantener al personal de administración actualizado en materia de fraudes digitales son las mejores herramientas para evitar que un simple correo electrónico comprometa la liquidez de una compañía.



Síguenos en redes




