La puerta de la Verja que separa Gibraltar de Europa en el término gaditano de La Línea de la Concepción ya ha sido retirada por los trabajadores de Tragsa. El desmantelamiento físico de este símbolo se ha ejecutado bajo la atenta mirada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quienes han estado acompañados por los alcaldes de la comarca del Campo de Gibraltar y el Ministro Principal del Peñón, Fabian Picardo. La prioridad marcada por el Ejecutivo es clara: crear un espacio de prosperidad compartida y «cerrar una herida de tres siglos» que ha sufrido esta comarca para no ser más víctimas de la historia.
Ha sido una mañana calurosa en la que la novedad en la frontera ha coincidido de lleno con la ubicación del mercado municipal. Esta circunstancia ha hecho que numerosos ciudadanos aprovecharan la ocasión para ver al presidente Sánchez en persona, dejando constancia de una palpable división de opiniones entre el público: se escucharon algunos aplausos, pero también, con un tono algo más elevado, los gritos de algunos desencantados.
Llegar hasta el punto neurálgico no ha sido fácil. La comitiva ha tenido que atravesar un amplísimo dispositivo de seguridad que ha mantenido el tráfico totalmente cortado desde la entrada por Campamento hasta la misma Verja. Al otro lado del cordón, en la zona de frontera, el dispositivo de los medios de comunicación y los operarios encargados de retirar las rejas de las puertas de la verja lo tenían todo dispuesto desde tempranas horas.

Recepción oficial en la «antigua» aduana
A renglón seguido de la retirada de las estructuras, los políticos han pasado al área de descanso de la hoy ya «antigua» aduana española. Allí, el protocolo de Presidencia ha preparado una pequeña recepción orientada a las autoridades pasadas y presentes del Campo de Gibraltar. Al acto se han unido la parlamentaria andaluza María Jesús Montero, los miembros del Grupo Transfronterizo y una nutrida representación del tejido asociativo y empresarial campogibraltareño, además de la comitiva que acompañaba a Sánchez. En un lateral de la sala, los periodistas acreditados seguíamos al detalle cada declaración institucional.
Durante su intervención, Sánchez ha hablado de «la caída del último muro de la Europa continental» y ha evocado la historia de Hércules para recordar que «el Campo de Gibraltar debe ser puerta de encuentros». Ese es, según el presidente, el «verdadero sentido del acto, abriendo un nuevo tiempo para los andaluces y andaluzas que viven en el Campo de Gibraltar».
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que las fronteras son las cicatrices de la historia «que terminé de cerrar», recordando que la Verja constituía «una herida abierta para los miles de trabajadores que no sabían cuál sería la hora de volver a casa». Asimismo, ha asegurado que España ha «exigido que las negociaciones avancen hasta el acuerdo sin renunciar a los principios que cada uno tiene», remarcando que el país está firmemente alineado con el derecho internacional. En esta línea, ha celebrado los hitos de la libre circulación de personas y la convergencia fiscal, herramientas que «pondrán fin a los desequilibrios históricos».

El núcleo del acuerdo: protección laboral, autónomos y aeropuerto
El discurso ha puesto de manifiesto de forma detallada las diferentes secciones del acuerdo, reservando un espacio fundamental para los trabajadores transfronterizos. Sánchez ha anunciado que este colectivo tendrá «la pensión mínima garantizada», sumándose a los derechos ya reconocidos como los subsidios y la atención sanitaria. El acuerdo, según ha explicado el presidente, garantiza las prestaciones por desempleo, protege las pensiones y elimina definitivamente los retrasos administrativos en los cobros.
Asimismo, se ha hecho una mención especial a las actividades económicas, con el foco puesto en los autónomos y en el uso del aeropuerto. Sánchez ha confirmado que la infraestructura aeroportuaria quedará abierta al tráfico civil mediante un modelo de gestión compartida, una fórmula pensada para «ofrecer nuevas oportunidades a la colectividad, altruismo a la inversión y al desarrollo de todo el Campo de Gibraltar».
Dentro de esta equiparación económica, el texto final ratifica que las personas ciudadanas de la Unión Europea con residencia legal en España podrán desarrollar una actividad por cuenta ajena en Gibraltar sin discriminación y en total igualdad de condiciones.
Para consolidar estas medidas sobre el terreno, el acuerdo da luz verde a la creación de un fondo social financiado conjuntamente por la UE y el Reino Unido. Este fondo tendrá como objetivo prioritario promover la cohesión entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar, contribuyendo de manera directa a paliar las desigualdades a ambos lados de la línea fronteriza en materia de empleo y formación, pensando especialmente en el porvenir de los jóvenes de esta tierra.



Síguenos en redes




