Juanma Moreno llegará al debate de investidura del próximo lunes 29 de junio sin un acuerdo cerrado con Vox. El presidente en funciones de la Junta de Andalucía ha reconocido este viernes que «no hay ningún acuerdo a día de hoy» con la formación de Santiago Abascal, pero ha asegurado que las negociaciones continuarán «hasta el último minuto». Su objetivo es garantizar el apoyo necesario para ser reelegido al frente del Gobierno andaluz en la votación que tendrá lugar el martes 30 de junio.
Moreno realizó estas declaraciones durante su asistencia a la tradicional Saca de las Yeguas, en la aldea almonteña de El Rocío, en Huelva. «Nuestra intención es que haya gobierno lo antes posible; si pudiera ser el martes, el martes, pero no depende de nosotros», afirmó. El presidente insistió en que el diálogo con Vox sigue abierto y que el propósito de las conversaciones es «anteponer los intereses generales de los andaluces a cualquier otro interés».
La aritmética, el problema del PP
Para ser investido presidente, Moreno necesita reunir una mayoría absoluta de 55 diputados en la primera votación. El PP obtuvo 53 escaños en las elecciones andaluzas del 17 de mayo, dos menos de los necesarios. El PSOE logró 28; Vox, 15; Adelante Andalucía, 8, y Por Andalucía, 5. No existe ninguna combinación alternativa que permita a los populares alcanzar la mayoría sin contar con los votos de Vox, lo que convierte el acuerdo con Abascal en imprescindible.
«No hay ningún acuerdo a día de hoy», reconoció Moreno, que insiste en mantener los teléfonos abiertos con Vox hasta el debate del lunes 29 de junio
¿Qué pasa si no hay mayoría?
Si Moreno no logra los 55 votos en la primera votación del martes, el Reglamento del Parlamento de Andalucía prevé una segunda votación 48 horas después, en la que bastaría una mayoría simple. En caso de que tampoco prosperara, podrían abrirse nuevas rondas de consultas y celebrarse debates de investidura adicionales.
El plazo máximo para elegir presidente es de dos meses desde la primera votación. Si transcurriera ese tiempo sin acuerdo, el Parlamento quedaría automátáticamente disuelto y habría que convocar nuevas elecciones. Este escenario, sin embargo, no figura entre los que manejan actualmente los partidos con representación en la Cámara andaluza.
Si ninguna votación prosperara en dos meses, el Parlamento se disolvería y Andalucía tendría que volver a las urnas, un escenario que los partidos descartan
El Parlamento, preparado para lo imprevisto
El presidente del Parlamento, Jesús Aguirre, fijó el calendario de la investidura hace apenas dos días, asumiendo así el deseo de Moreno de celebrar la sesión cuanto antes. Moreno lleva días subrayando que Andalucía «no puede esperar un minuto» y que el nuevo Ejecutivo debe ponerse en marcha de inmediato para comenzar a elaborar los presupuestos autonómicos de 2027.
Con el fin de dar cobertura a posibles contratiempos, la Mesa del Parlamento ha acordado habilitar «todos los lunes que resulten necesarios» para la celebración de nuevos debates, lo que permitiría prolongar el proceso si la investidura no se resuelve en la primera semana.
El Parlamento ha reservado todos los lunes que hagan falta para nuevos debates, una previsión que refleja la incertidumbre que rodea la negociación
Repullo, convencido de la reelección
El secretario general del PP andaluz, Antonio Repullo, se mostró este viernes seguro de que Moreno acabará siendo investido presidente. «Que no os quepa duda, es el único candidato que tiene la posibilidad de ser presidente de la Junta de Andalucía», declaró. Repullo defendió que la comunidad atraviesa un «momento crucial para activar la estabilidad» y reiteró que los populares seguirán trabajando para garantizar un «gobierno estable» bajo el liderazgo de Moreno.
A tres días de que el presidente se enfrente al debate parlamentario, la mayoría que necesita para mantenerse al frente de la Junta depende todavía de una negociación que sigue sin cerrarse.



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