El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha celebrado este miércoles el derribo de la Verja fronteriza con una declaración cargada de simbolismo. «Hemos quitado esa valla de Franco, que le gustaba tanto y que la cerró, y deberíamos llevarla a la Almudena y ponérsela encima a Franco, para asegurarnos de que nunca se levanta ni él ni nadie como él», ha afirmado ante los periodistas tras el acto oficial.
Picardo pide trasladar la Verja a la tumba de Franco en la Almudena para «que nunca se levante»
La ceremonia, presidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido lugar en la línea fronteriza entre La Línea de la Concepción y el Peñón. Durante el acto se han retirado dos de las puertas de rejas que durante décadas marcaron el paso entre ambos territorios, un gesto con el que se ha querido escenificar el fin definitivo de la Verja como frontera física.
El dirigente gibraltareño asegura que el fin de la Verja «libera de la incertidumbre diaria en la frontera»
Picardo ha explicado que la desaparición de la Verja supone, ante todo, un alivio para quienes cruzan a diario entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar. «Nos quitamos un peso de encima, el peso de tener que pensar si estoy documentado, si hay o no hay cola, si planeo quedarme en Gibraltar», ha señalado el ministro principal.
El dirigente ha puesto también el foco en el impacto económico que, a su juicio, tenía la incertidumbre en el paso fronterizo. Según ha explicado, había personas que evitaban desplazarse a Gibraltar para aprovechar su oferta gastronómica precisamente por no saber si se iban a encontrar con largas colas o con problemas de documentación. Con el fin de estas trabas, según Picardo, se abre la puerta a una mayor fluidez tanto para los trabajadores transfronterizos como para quienes se desplazan por motivos de ocio o consumo.
Vuelta a la normalidad
Picardo se ha mostrado convencido de que la circulación en la zona se irá normalizando en los próximos días, a medida que trabajadores, residentes y visitantes se adapten al nuevo sistema de paso, sin los controles físicos que hasta ahora regían el cruce.
El derribo de la Verja llega tras la entrada en vigor del acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre Gibraltar, alcanzado después de varios años de negociaciones, que contempla la libre circulación de personas y mercancías entre ambos lados de la frontera y traslada los controles de acceso al aeropuerto y al puerto del Peñón.



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