La operación «Aspen», pilotada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de El Puerto de Santa María, ha descabezado una organización que utilizaba un taller mecánico y negocios de alquiler turístico para introducir los dividendos de la droga en el circuito financiero legal.
Impacto operativo y neutralización del núcleo logístico
La primera fase del despliegue policial, ejecutada en estrecha coordinación con el Grupo Local de Estupefacientes, se saldó con la detención de seis individuos e investigaciones sobre dos sociedades mercantiles utilizadas como pantallas jurídicas.
Los agentes practicaron nueve registros simultáneos, entre los que destacó la intervención de una nave industrial que operaba como centro neurálgico para el almacenamiento y dispersión de las sustancias estupefacientes hacia los diferentes puntos de consumo de la provincia. Este inmueble servía simultáneamente de cobertura contable para las ganancias ilícitas del principal encausado, quien ya ha ingresado en prisión provisional por orden de la autoridad judicial.
En el transcurso de las inspecciones, las fuerzas de seguridad incautaron una importante suma de dinero en metálico, una máquina electrónica contadora de billetes, sustancias listas para su distribución y varios turismos de prestaciones elevadas.
Monitorización bancaria y afloramiento de activos
A partir de los indicios documentales intervenidos y tras obtener el preceptivo mandamiento judicial para el alzamiento del secreto bancario, los analistas de la UDEF iniciaron una exhaustiva auditoría patrimonial sobre las cuentas del grupo criminal.
Esta segunda fase de la investigación criminalística destapó una estructura económica compleja, diseñada específicamente para difuminar la trazabilidad del dinero en efectivo procedente del narcotráfico. Bajo la tutela de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de El Puerto de Santa María, los investigadores lograron acreditar una flagrante disonancia entre los rendimientos fiscales declarados por los sospechosos y su nivel de vida real.
Las actividades comerciales legales empleadas como fachada (un taller de chapa y pintura, la compraventa de vehículos usados, la explotación de un local comercial y la gestión de arrendamientos vacacionales) resultaban técnicamente insuficientes para sostener el patrimonio societario.
Asfixia económica y medidas cautelares judiciales
La unidad especializada ha cuantificado el desajuste patrimonial injustificable en 1.144.717 euros, una masa de riqueza incompatible con los flujos de ingresos legítimos de los encausados. Asimismo, los flujos financieros examinados desvelaron la inyección de 328.000 euros mediante imposiciones en efectivo en las entidades de crédito, una cuantía que, sumada a los 200.000 euros en metálico decomisados en la fase de asalto, ratifica el ingente volumen de capital líquido que tutelaba la red de narcotráfico.
Para consolidar la asfixia económica de la organización, el órgano judicial ha ordenado el embargo preventivo y la anotación registral de prohibición de disponer sobre cuatro bienes inmuebles y siete vehículos de alta gama (seis automóviles y una motocicleta), además del bloqueo inmediato del saldo remanente en cinco cuentas bancarias de la trama.



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