El Museo del Prado ha presentado este lunes la exposición ‹Valeriano D. Bécquer: Los cuadros de costumbres›, dedicada a un creador que, según el comisario Pedro J. Plaza, fue «el mejor pintor de costumbres españolas del siglo XIX». La muestra reúne por primera vez los ocho lienzos que el artista sevillano realizó por encargo del antiguo Museo de la Trinidad, cuyos fondos pasaron al Prado tras su disolución.
La muestra sobre las costumbres populares de España no solo constituye la primera exhibición monográfica sobre Bécquer, sino que también supone la primera vez que la pinacoteca dedica una exposición a la pintura costumbrista del siglo XIX. Se trata, según el comisario, de «un primer paso para poner en valor» una vertiente fundamental de los fondos del Prado, cuya colección de pintura de costumbre suma en torno a un centenar de obras.
Los ocho cuadros de Bécquer
La exhibición se articula en torno a un conjunto de ocho cuadros que responden a un encargo oficial que el Gobierno español hizo a Bécquer en 1865. El ambicioso proyecto consistía en que el artista recorriera las provincias españolas y plasmara, en dos cuadros por cada una, los tipos y costumbres populares que considerase «más paradigmáticos».
Sin embargo, el devenir político del país truncó los planes del artista tras haber documentado únicamente Zaragoza, Soria y Ávila. «En el año 1868, con la Revolución Gloriosa, el proyecto lógicamente naufraga porque, con el cambio de gobierno, ya no hay financiación. Después el pintor muere en 1870, por lo que el proyecto se quedó en un estado muy inicial», ha explicado Plaza.
Pese a que las ocho obras pertenecen íntegramente al Museo del Prado, hasta ahora nunca se habían expuesto de forma conjunta. «Hoy hemos completado la idea primigenia del Gobierno de exponer en un único espacio todas estas costumbres populares de las distintas provincias», ha celebrado el comisario.
Las cartas que contextualizan los cuadros
Además de los lienzos, la exposición otorga un gran peso a la «naturaleza documental» que acompañó al encargo. De este modo, la muestra exhibe las cartas originales que el pintor enviaba al Ejecutivo con cada entrega de cuadros, las cuales servían como memoria explicativa de los argumentos de cada obra. De hecho, los textos de sala que guían al visitante son extractos directos de la propia correspondencia de Bécquer.
Asimismo, las salas del Prado reflexionan sobre el exhaustivo trabajo de documentación previo del pintor a través de dibujos preparatorios y bocetos en los que tanteaba distintas posibilidades. Algunos de ellos se han conservado mediante fotografías de la época firmadas por el célebre fotógrafo Jean Laurent, y otros se muestran a través de reproducciones grabadas en revistas de la época, como un ejemplar expuesto en vitrina con dos tipos sorianos cuyo dibujo original no se conserva.



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