Si hace unas horas Julián Álvarez tenía un 1% de posibilidades de fichar por el Barça, ahora no tiene ninguna oportunidad. El Atlético de Madrid ha emitido un comunicado a través de sus redes sociales y página web en el que confirma que «no se negociará el traspaso» con el cuadro culé. Es más, el club rojiblanco remarca que «no ha existido ninguna negociación» y confirma el respaldo del Consejo de Administración en esta decisión final.
En las últimas horas algunos podrían pensar que se abría un ventana para que el delantero argentino pusiese rumbo a la Ciudad Condal. Laporta sale diciendo que lo quieren de azulgrana, el futbolista no entrena dos días seguidos… varias coincidencias que llevaban a la esperanza culé. Pero el Atlético de Madrid ha dado un portazo final y se ha reafirmado en su postura de anteponer el orgullo a la venta de su ariete.
Acusan al Barça de falta de ética en las negociaciones
El comunicado reza que «el Atlético de Madrid está abierto a las negociaciones propias del mercado de transferencias, pero siempre de una forma ética y profesional y con respeto entre los clubes». No obstante, afirman que «el Fútbol Club Barcelona no ha cumplido con estos requisitos y por consecuencia ni ha existido ni va a existir ninguna negociación con ellos en relación al traspaso de Julián Alvarez».
Los rojiblancos «están convencidos» de que «el jugador comprenderá la decisión, centrándose en trabajar de la mejor manera para ayudar al club a cumplir sus objetivos, como ya lo ha hecho en las dos temporadas anteriores». También se ha hablado mucho de una posible oferta del Arsenal, aunque con estas declaraciones parece más que claro que Julián Álvarez seguirá llevando el escudo del Atleti en su traje de ‹Spiderman›.
La afición le ha hecho sentir su descontento
Da la casualidad de que los dos primeros partidos del Atlético de Madrid se han jugado en el Metropolitano. Contra el Málaga, Julián Álvarez no jugó, pero aún así fue pitado y se escucharon cánticos ofensivos contra él. Los oídos sí que le debieron pitar algo más en el duelo ante el Villarreal. La parroquia colchonera le silbó, insultó y despreción tanto en el calentamiento como cuando saltó al terreno de juego.
Su cara lo decía todo y el hecho de que hasta el propio club le recomendase no acercarse a la grada para saludar tras el pitido final dejaba las cosas más que claras. La afición está muy enfadas con la situación del argentino y se lo ha hecho saber en varias ocasiones. Esto ya pasó con Griezmann cuando regresó del Barça, y finalmente fue perdonado y despedido con honores. Ahora falta saber si Julián también será absuelto, tras lo que parece la confirmación definitiva de que seguirá en Madrid.
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