El Balonmano Los Dólmenes Antequera lleva varias semanas en la lona tras recibir duros golpes en forma de derrotas en División de Honor Plata. Un total de cinco seguidos. No tiene tiempo para lamentarse ni para rendirse. Debe levantarse con fuerza y sacar esa garra y gen competitivo para poner, definitivamente, el punto y final a un mala racha de resultados. Este sábado 31 de octubre, a las 18:30 horas, la contienda con Amenabar Zarautz en el Pabellón Fernando Argüelles es la idónea para reaccionar.
La formación de Agustín Vidal no puede dejar escapar los dos puntos de un duelo clave por la permanencia. Ocupa la 14ª posición con dos puntos logrados en la segunda jornada, en Pontevedra, ante Cisne y, desde entonces, no ha vuelto a celebrar una victoria en Liga, mientras que su oponente no ha ganado y solo pudo empatar en el debut con San Pablo Burgos. Se cruzan, en la 8ª fecha del calendario, dos equipos que no atraviesan un buen momento de juego ni de confianza y solo un triunfo es lo que les puede ayudar a tomar impulso en la clasificación de la categoría de plata del balonmano nacional.
Confirmar las buenas sensaciones en Copa del Rey
El cuadro antequerano, antes de recibir a Zarautz (sábado 31 – 18:30 horas), afrontó la 1ª eliminatoria de la Copa. Perdió por 30-32, pero más allá de un nuevo resultado negativo, la imagen fue distinta a la ofrecida durante las últimas semanas en Liga y dejó mejores sensaciones. Todavía cuenta con margen de mejora y puede ajustar muchas cosas en las distintas facetas del juego. En defensa le falta mayor contundencia en los contactos y atención a la hora de cerras espacio y en ataque debe controlar las pérdidas de balón, minimizarlas y seleccionar mejor los lanzamientos para aumentar en precisión. Si compite como lo hizo ante Cangas el martes 27 de octubre, la victoria está más cerca frente a su próximo adversario en Liga.




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