Julián Álvarez no vestirá de blaugrana como quería, pues finalmente se ha quedado en el Atlético de Madrid. El internacional con Argentina deseaba unirse a las filas del Barcelona, pero los rojiblancos no han dejado que se marchase tras un largo verano.
El delantero tiene una situación compleja ante sí, pues tendrá que lidiar con el desencanto de su afición por sus palabras en el Mundial y el escenario de seguir jugando para un Atlético de Madrid que días antes del cierre de mercado dio portazo al Barça.
Julián no es el único futbolista de los últimos años que ha vivido algo así. El caso más reciente es el de Kylian Mbappé. El francés era la estrella del PSG y quiso marcharse al Real Madrid en varias ocasiones. En el mercado estival de 2021 le restaba un año de contrato y su intención era la de no renovar. El PSG se resistió a vender a su principal estrella y rechazó las propuestas del Real Madrid. El conjunto parisino rechazó una potente oferta de los blancos y finalmente terminó la temporada con el club francés a la par que fichó libre al año siguiente por el Mdarid.
En el PSG ya pasó algo parecido con Neymar Jr. El brasileño fue la venta más cara de la historia del Barça, que no se resistió a la oferta de los franceses. Dos años después quiso volver a la Ciudad Condal el extremo, pero los galos no aceptaron la oferta del Barça y tuvo que seguir en el PSG, aguantando insultos, pitos y pancartas racistas en sus primeros partidos.
En la Premier League han sido muchos los futbolistas, pero uno de los casos más llamativos es el de Steven Gerrard. Jugó prácticamente toda su vida en el Liverpool, pero tras ganar la Champions en 2005 estuvo muy cerca de firmar por el Chelsea. Pasó de héroe e la afición a villano en apenas unas horas, pero acabó volviéndose a ganar el cariño de los Reds.
Rooney también era un ídolo en el Manchester United cuando decidió que no quería renovar su contrato para irse a otro equipo. Su decisión fue pública y tanto el jugador como el entrenador Ferguson lo comunicaron. Posteriormente terminaría renovando por cinco años más.
Estos son solo algunos de los casos más sonados de la historia reciente. Habrá que ver cómo afecta el tema a un Julián Álvarez al que ya le ha pitado y abucheado su afición en el inicio de liga. El argentino tiene contrato hasta 2030 y, aunque su deseo siga siendo el de vestir la camiseta del Barcelona, deberá escoger entre declararse en rebeldía o intentar revertir la situación.



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