Un total de 66 de las 69 personas fallecidas en el accidente ferroviario de Urda (Toledo) han sido entregadas ya a sus familiares, y el balance provisional en este momento sigue siendo de 69 personas víctimas mortales.
Finalizadas el pasado lunes las labores de identificación en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, de las 69 identificaciones realizadas corresponden a 54 personas españoles y 15 extranjeras.
Las personas fallecidas en el siniestro ferroviario son 40 hombres y 29 mujeres, todas mayores de edad, según los datos recogidos por el Centro Integrado de Datos (CID) constituido tras la activación del Protocolo nacional de actuación Médico-forense y de Policía Científica en sucesos con víctimas múltiples.
De las 69 identificaciones de las personas fallecidas, 56 se han hecho mediante huella dactilar, realizada por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Las restantes, 13, se han hecho por análisis de ADN realizado por el Instituto Nacional de Toxicología en colaboración con el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
Procedimiento tras la identificación
En ese sentido, el procedimiento que se ha seguido una vez se identificaba a la persona fallecida ha pasado, en primer lugar, por la notificación personal y presencial a la familia, y una vez que la notificación se ha realizado de manera fehaciente y no antes, se ha incorporado a la estadística oficial de la que el Centro de Integración de Datos informa públicamente.
Explica el CID que las labores de identificación de la totalidad de las 69 personas fallecidas se han realizado con el mayor rigor y celeridad posibles, y más de 60 profesionales han estado participando en Toledo desde el pasado miércoles en las labores de realización de autopsias e identificación de los fallecidos, entre ellos médicos forenses de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo (12), Ciudad Real (4), Cáceres (2), Cuenca (1), así como 2 médicas forenses asesoras del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
Participan 8 técnicos
Han intervenido también en la realización de las autopsias un total de ocho técnicos de autopsia (3 de Toledo, 2 de Albacete, 2 de Cáceres y 1 de Guadalajara). Nueve profesionales del Instituto Nacional de Toxicología se han encargado de la realización de las pruebas de ADN post mortem.
El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ha realizado las identificaciones mediante huella dactilar, además del análisis de ADN de los familiares que han denunciado las desapariciones. Han sido un total de 27 agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Servicio de Criminalística y de Policía Judicial.
Además de todos estos efectivos, se ha establecido un servicio de apoyo a las familias de las víctimas que lo conforman 3 psicólogas del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo, 1 psicólogo de la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito de Toledo, y 1 psicóloga del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Órganos con Jurisdicción Estatal.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha estado prestando, hasta la finalización de las identificaciones y las notificaciones, un apoyo logístico esencial a las actuaciones desarrolladas por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, proporcionando las capacidades y medios necesarios para facilitar la gestión de los fallecidos y el desarrollo de las labores de identificación y asistencia médico-forense.




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