El Congreso ha aprobado en la mañana del jueves 23 la ley para nacionalizar a las personas nacidas en el Sáhara Occidental bajo administración española y los descendientes de quienes la adquieran. Esta propuesta ha salido adelante a pesar de las abstenciones del Partido Popular y de Junts, y con el no de Vox. Eso sí, se prevé que su aprobación en Pleno se produzca en septiembre. Tras esa votación, será enviada al Senado para continuar con la tramitación. Unas 80.000 personas podrían acogerse a esta ley según Sumar.
La ley entrará en vigor a los cuatro meses de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), dos meses antes de lo fijado en el texto inicial. La solicitud de la nacionalidad podrá ser presentada en un plazo de tres años después de la entrada en vigor de la misma.
Enrique Santiago, portavoz de Sumar y diputado de IU, ha subrayado durante el debate que «no estamos regalando la nacionalidad, sino devolviendo un derecho histórico que fue arrebatado». Los partidos que apoyan al Ejecutivo, pero también a PP y Vox, han recriminado al Gobierno su abandono de la tradicional posición española sobre el Sáhara.
Condición saharaui
Dicha condición saharaui se acreditará por DNI español, aunque este no se encuentre vigente, recibo de inscripción en el censo para el Referéndum del Sahara Occidental expedido por la ONU, certificado de nacimiento y el libro de familia o documentos que acrediten la condición de empleado público expedidos por España en la excolonia. El PSOE no ha dado por buenos los papeles expedidos por el Frente Polisario.
No serán las únicas maneras de acreditar la condición de saharaui. También serán «valorados en su conjunto» documentos como «certificados de escolarización, pensiones de jubilación, permiso de conducir español y certificados de hospitalización y asistencia médica», además de otros documentos de «una autoridad administrativa española en el que figure el nacimiento en la excolonia antes del 29 de septiembre de 1977».



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