La calma retorna poco a poco a Ceuta tras los episodios que se vivieron el pasado jueves en la ciudad autónoma, donde cerca de 50.000 inmigrantes ingresaron de forma ilegal en el país desde Marruecos. El Gobierno ha recalcado este sábado que ninguna de las personas que han entrado ilegalmente ha salido de la ciudad hacia la península. En este sentido, recuerda que España aplica un doble filtro para evitar entradas al resto de Schengen y ha afirmado que la integridad del mismo se encuentra «plenamente garantizada».
El Ejecutivo insiste así en que, como destacó este viernes el ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, la «integridad» del espacio Schengen está «garantizada». Estas declaraciones llegaron después de que Italia decidiera suspender el acuerdo de libre tránsito con España, una decisión que aún sigue vigente.
«No es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía», subrayó Albares en un mensaje de X en el que, criticó la «confusión interesada» que, a su juicio, se está haciendo con este tema.
En ese sentido, desde el Ejecutivo recuerdan que España aplica un «doble filtro»: uno en la frontera con Marruecos y otro, el control Schengen, a la salida hacia la Península, para que «una entrada irregular en las ciudades no se convierta nunca en una entrada al resto de Schengen».
Esto se encuentra previsto desde la adhesión de España a Schengen en 1991, en la Declaración sobre Ceuta y Melilla aneja al Acuerdo de Adhesión, y lo preserva el Código de Fronteras Schengen en su artículo 41.
«Nadie viaja de Ceuta o Melilla a la Península sin identificarse ante la Policía Nacional en puerto y aeropuerto. Además, navieras y aerolíneas están obligadas a verificar los documentos», explican las mismas fuentes.



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