El Gobierno ha instalado una valla en el Dique Sur de Melilla para evitar nuevas entradas ilegales de migrantes a través del mar, tras la crisis que estalló el pasado jueves cuando miles de personas entraron irregularmente en Ceuta y Melilla.
Además, Interior desplegará barreras marítimas, similares a las de Ceuta, para aplicar los rechazos en frontera a los migrantes que traten de llegar a España a nado.
Con esta medida se podrá sortear la sentencia del Tribunal Supremo que impide las llamadas ‹devoluciones en caliente›, y que, presumiblemente, ha generado la llegada de miles de migrantes en los últimos días: esta dice que no se podrá deportar a las personas que hayan llegado a nado sin sortear ningún elemento fronterizo.
Durante la crisis migratoria, 1.325 personas trataron de entrar en Melilla por diferentes puntos, según informó la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma, Sabrina Moh.



Síguenos en redes




