La alimentación de los escolares granadinos vuelve a situarse en el centro del debate educativo. La Federación de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado de la Provincia de Granada -FAMPA Alhambra- ha convocado una concentración frente a la Delegación Territorial de Educación para reclamar mejoras en los comedores escolares y avanzar hacia un modelo más cercano, saludable y sostenible.
La movilización se enmarca en un plan de acción impulsado por la federación junto a las AMPAS de la provincia, con el objetivo de reivindicar una alimentación de mayor calidad en los centros públicos y apoyar a aquellas familias que reclaman recuperar las cocinas propias o apostar por sistemas de elaboración de proximidad.
Durante la concentración, la presidenta de FAMPA Alhambra, Isabel Molina Bonet, ha defendido la necesidad de abandonar el modelo de línea fría, predominante en la provincia. Según los datos aportados por la federación, 168 colegios granadinos cuentan con este sistema, frente a 41 que mantienen la línea caliente.
«La línea fría se elabora dos veces en semana y se almacena a kilómetros de aquí, en concreto, almacenes en Málaga, y viene dos veces en semana a los colegios», ha denunciado Molina. «Para colmo la calientan en las barquetas en las que vienen envasadas», ha añadido. Frente a ello, la federación reclama que los alimentos se cocinen diariamente en los colegios, utilizando productos frescos, de temporada y procedentes del entorno.
Las familias denuncian problemas de calidad y cantidad
Las críticas de FAMPA Alhambra no se limitan al sistema de elaboración. La federación asegura que recibe numerosas incidencias relacionadas con la cantidad y calidad de los menús, y recuerda episodios recientes que han generado malestar entre las familias, como platos de pisto prácticamente sin verduras o las raciones de arroz con larvas de gusanos que alarmaron a un colegio de Albolote.
También ha mostrado su preocupación por el uso de envases de plástico y sus posibles efectos sobre la salud y el medio ambiente, especialmente cuando se utilizan para recalentar los alimentos.
Mercedes Murillo, secretaria del AMPA El Socavón del CEIP Sierra Elvira, ha defendido la gestión directa como el modelo que permite garantizar una alimentación de calidad. «Nosotros somos la anécdota dentro del modelo de comedores de la Junta de Andalucía, pero tenemos también problemas», ha advertido la secretaría.
Las dificultades que atraviesan estos comedores se basan en los recortes de personal, la falta de cobertura de bajas y los problemas de mantenimiento y limpieza. «Este año nos han recortado dos asistentes de cocina y monitores en un comedor con casi 400 niños», ha confesado Murillo.
Una apuesta por la producción local
Entre las principales reivindicaciones de la federación se encuentra el impulso de la gestión directa y de los modelos de cocina de proximidad o catering de línea caliente, que permiten elaborar y distribuir diariamente comida recién hecha.
FAMPA Alhambra considera que los comedores escolares también pueden convertirse en una herramienta para fortalecer la economía granadina, mediante el apoyo a productores locales y la contratación de pequeñas y medianas empresas del entorno.
El manifiesto, leído por la presidenta de la federación, señala que «otra de las reclamaciones de las familias de la provincia es que su centro se presente a concurso como lote único para permitir que las pequeñas y medianas empresas del entorno puedan optar a estos contratos».
Una reunión urgente con Educación
La concentración ha servido, además, para reclamar una reunión urgente con la delegada territorial de Educación y con la Agencia Pública Andaluza de Educación, responsable de la contratación del servicio de comedor.
FAMPA Alhambra pretende trasladar a ambas instituciones un informe con las incidencias detectadas y sus propuestas de mejora, con el objetivo de abordar la situación de manera conjunta con las familias usuarias.
La federación ha pedido el respaldo de toda la comunidad educativa, de los productores locales y de los representantes políticos para avanzar hacia unos comedores escolares dignos. Una reivindicación que, según defienden, va más allá de la alimentación y se vincula directamente con la salud de la infancia, la calidad de la escuela pública y el desarrollo económico de la provincia.


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