Agosto vuelve a traer uno de los espectáculos astronómicos más esperados del verano. Las Perseidas, conocidas popularmente como las Lágrimas de San Lorenzo, alcanzan estos días su máximo de actividad y Granada se convierte en uno de los escenarios privilegiados para levantar la vista y disfrutar de la lluvia de estrellas.
Además, este 2026 la cita es doble. El máximo de las Perseidas coincide con el eclipse solar total del 12 de agosto, lo que convierte la noche en una jornada muy especial para los aficionados a la astronomía.
Para disfrutar del espectáculo hay una regla fundamental: alejarse de la contaminación lumínica. Y la provincia de Granada cuenta con numerosos rincones donde cambiar las luces de la ciudad por un cielo mucho más oscuro.
Sierra Nevada y su alrededores, el mejor escenario
Si hay un lugar por excelencia para observar el cielo granadino, es Sierra Nevada y sus alrededores. La elevada altitud y la escasa contaminación lumínica convierten sus zonas altas en un escenario privilegiado para contemplar las Perseidas.
Este año, además, la estación ha preparado un dispositivo especial. El telecabina Borreguiles estará operativo durante las noches del 11 y 12 de agosto, lo que permitirá acceder hasta los 2.700 metros de altitud para disfrutar de la lluvia de estrellas.
Sin abandonar la Sierra Nevada, la Hoya de la Mora es otro de los lugares más conocidos para disfrutar de las estrellas. Su altitud y su distancia respecto a los principales núcleos urbanos permiten contar con unas condiciones especialmente favorables para mirar al firmamento.
El municipio de Monachil también se suma a la noche astronómica con una propuesta que combina las Perseidas con el eclipse solar. El programa ‘Monachil Starlight’ incluye un paseo interpretativo, una introducción de los fenómenos, observación con material óptico y una cena al aire libre.
A 1400 metros de altitud, Cumbres Verdes y el Canal de la Espartera en la Zubia también son lugares idóneos para observar el acontecimiento.
Más allá de la Sierra
La provincia ofrece también posibilidades lejos de Sierra Nevada. El Mirador de San Miguel el Alto es el más cercano al centro de la ciudad, aunque la observación no será tan clara por la contaminación lumínica. El llano de la Perdiz también es una opción relativamente cercana, una gran explanada con la que poder observar el cielo.
La altitud de los municipios de la Alpujarra son ideales para ver completamente el cielo y las perseidas. El Prado del Rey, al norte de Granada y situado en Baza, es otra alternativa.
El Geoparque de Granada y el Llano de Olvires son dos espacios que cuentan con amplias zonas rurales y escasa contaminación lumínica. Además, este último cuenta con el Centro de Interpretación del Cielo de Gorafe, un mirador astronómico en el que poder disfrutar de este espectáculo natural.
La costa granadina no se quedará atrás y también podrá mirar al cielo. El acantilado de Maro- Cerro Gordo en Almuñécar es una de las opciones más acertadas debido a la poca interferencia de luz artificial.
Para disfrutar de la lluvia de estrellas no es necesario utilizar telescopio, la clave es buscar espacios alejados de núcleos urbanos, carreteras muy iluminadas y cualquier fuente de luz directa. En estos lugares, basta con tumbarse y dejar que los ojos se acostumbren progresivamente a la oscuridad para aumentar las posibilidades de detectar estas lágrimas.
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