La educación pública malagueña afronta el inicio del curso 2026/2027 con falta de personal y recursos. Así lo denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que advierte de que el 76,1 % de los centros comenzó septiembre con sus plantillas incompletas.
Una situación que, según una encuesta realizada por el sindicato entre docentes, también tendrá consecuencias en las primeras semanas del curso. El 78,3 % prevé algún impacto por la falta o el retraso en la incorporación de profesorado.
«La Administración debe ser previsora y tener claro que el curso arrancó el 1 de septiembre y para esa fecha deben estar cubiertas todas las vacantes pendientes, en vez de esperar a la llegada del alumnado. No ser consciente de esto es ignorar la considerable carga organizativa que afrontan los docentes los primeros días», ha señalado el responsable de CSIF Educación Málaga, Francisco González.
El sindicato también ha criticado la última incidencia registrada este martes en SIPRI, el Sistema de Provisión de Interinidades de la Consejería de Educación. La Administración tuvo que corregir la primera adjudicación cuando «muchos docentes ya se encontraban desplazándose o en sus destinos, con los consecuentes perjuicios personales y económicos al profesorado afectado y el retraso en su incorporación a los centros».
Ratios y atención a la diversidad
Otro de los aspectos que preocupa al profesorado son las ratios. El 80,4 % de los docentes malagueños considera que son elevadas, excesivas o incluso superiores a la legal en algún caso.
«Si bien es cierto que el Acuerdo firmado por CSIF conlleva que este curso se baje la ratio a 22 alumnos por aula en los 3 años, y dicha bajada se irá implantando de manera progresiva en el resto de etapas, es necesario seguir avanzando en esta cuestión, pues es una realidad que dificulta directamente la atención al alumnado», ha subrayado González.
El responsable sindical también ha destacado las medidas incluidas en el acuerdo firmado con los sindicatos en julio de 2025, como las mejoras en teletrabajo, los días de asuntos propios durante el periodo lectivo, el acceso a cátedra o la desburocratización, «que sin duda son medidas beneficiosas, pero CSIF se mantendrá vigilante para que se implanten de manera efectiva y, al mismo tiempo, seguirá exigiendo más avances en las condiciones del profesorado».
La atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) es otra de las principales preocupaciones. El 80,4 % del profesorado considera insuficientes o claramente insuficientes los recursos humanos disponibles para atender a este alumnado.
«Coincidimos con las recientes declaraciones de la consejera de Educación en las que decía que la atención a la diversidad debe ser protagonista en esta legislatura, pero hay que pasar de los discursos a los hechos», ha manifestado González.
Desde CSIF señalan además que el alumnado con necesidades especiales ha aumentado un 54,8 % entre los cursos 2016/2017 y 2024/2025, mientras que los recursos destinados a su atención han crecido un 26,3 %.
Deficiencias en los centros
El estado de las infraestructuras es otro de los puntos señalados por el sindicato. Según su encuesta, el 28,3 % de los docentes afirma que los centros presentan deficiencias importantes o graves. «Es importante pararnos a mirar también el estado de los centros. La Administración debe invertir más para que un servicio público esencial como es la educación se lleve a cabo en una condiciones dignas y seguras», ha afirmado González.
Por último, CSIF ha puesto el foco en los resultados del informe PISA, que sitúa al sistema educativo andaluz en los últimos puestos del país. Para el sindicato, estos datos deben servir como una llamada de atención para aumentar la inversión y reforzar los recursos del sistema público.
«Andalucía no puede pretender mejorar su educación si los centros empiezan el curso con falta de personal, si las ratios dificultan la atención al alumnado y si los recursos no crecen al ritmo de las necesidades. El sistema público se sostiene en buena medida gracias al esfuerzo extraordinario de los docentes, pero eso no debe convertirse en el sustituto de una planificación adecuada y de recursos suficientes», ha concluido la Central Sindical.



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