Parece que los estudios y reuniones para decidir finalmente el destino de la Nueva Rosaleda van por buen camino. O así lo demuestran las caras de felicidad que comparten Teodomiro López, rector de la UMA, y Francisco De la Torre, alcalde de Málaga. Sin embargo, todavía quedan los estudios técnicos, para analizar las consecuencias que tendrá la construcción del estadio en los terrenos universitarios, o así lo ha expresado el rector en una rueda de prensa celebrada este viernes.
El rector ha asegurado que se debe hacer un análisis «serio, riguroso y concienzudo» sobre como podría afectar la construcción del estadio de fútbol al funcionamiento del campus. «Entre los aspectos que evaluaremos será la movilidad, la actividad docente, el calendario de exámenes, el uso de las bibliotecas y, en general, la vida universitaria», ha afirmado López, quien ha estado acompañado por el alcalde, en la presentación de una nueva línea de la EMT en la Facultad de Medicina.
Expertos de distintos ámbitos tendrán que reunirse
El rector ha querido reflejar que el objetivo primero de la Universidad de Málaga es que distintos técnicos se reúnan para ofrecer «verdaderas garantías» sobre el proyecto. A pesar de las complicaciones técnicas, la Universidad tiene claro la «gran visibilidad» que le daría: «El Málaga CF está ahora mismo en Primera División, y llegará a estar en Champions, lo que incrementaría la dimensión del estadio», ha agregado el rector, quien está dispuesto a buscar acuerdos «beneficiosos para Málaga».
La sintonía entre ambas instituciones no solo se ha reflejado en la Nueva Rosaleda, sino que ambas colaboran de forma conjunta en proyectos como la Cátedra de Estudios Europeos y Estudios Internacionales, con el respaldo de la Fundación Unicaja y la Diputación.
Un proyecto «muy beneficioso» para la Universidad
La reunión entre ambos será después de tener las conclusiones del comité de expertos, aunque según el alcalde de Málaga podrían darse antes, «si se considera oportuno». De la Torre es firme en su opinión de que el proyecto «es muy beneficioso para la Universidad», aunque ha insistido en que es «lógico y natural» que la Universidad se muestre un tanto reticente antes de conocer todas las implicaciones.
Entre las cuestiones que deberán tratarse en esa reunión, el alcalde ha querido avanzar algunas de ellas, como los espacios anexos al estadio, y cómo podrían afectar a la vida universitaria. Todas estas preguntas se debatirán tras la reunión del comité de expertos, que decidirá si el lugar es idóneo para la construcción de la Nueva Rosaleda.



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