Lo que debería ser en el Betis un día de ilusión por intentar conseguir en Champions otros tres puntos ante el Feyenoord que cierren prácticamente la clasificación a la siguiente fase, en el club verdiblanco han amanecido con una noticia que indigna a todos los estamentos: el Comité de Disciplina sanciona a Facundo Bernal con cuatro partidos y con dos encuentros a Manu Fajardo.
El centrocampista uruguayo fue expulsado en el minuto 54 del terreno de juego del Estadio de La Cartuja este pasado sábado ante el Barça en el encuentro correspondiente a la novena jornada de liga por un rifirrafe que tuvo con Lamine Yamal. Abde había marcado el 2-3, pero Fermín reclamaba una falta previa que indignó a los jugadores verdiblancos.
Bernal fue uno de los que intentó levantar al ‘7’ blaugrana, aunque apareció Lamine, con el que protagonizó una serie de empujones que acabó en lo que De Burgos Bengoetxea, árbitro del encuentro, describió en el acta como un «doble cabezazo» del uruguayo sobre Yamal.
El organismo sancionador no ha dudado en castigar al jugador bético con cuatro partidos, lo que realmente es la sanción mínima por «agredir a otro jugador». El conjunto heliopolitano, que ya había recurrido la formulación del acta porque «incurre en error material manifiesto al no reflejar adecuadamente el enfrentamiento previo ni la intervención del jugador adversario, sin que pueda apreciarse la agresión descrita», tendrá que acudir ahora al Comité de Apelación.
Nueva apelación, pero poca esperanza
Si los recursos vuelven a ser descartados, el uruguayo se perdería los encuentros ligueros de Celta, Málaga y Elche y el copero frente al Navalcarnero, es decir, no volvería a jugar hasta después del parón de noviembre, coincidiendo su vuelta justamente con el derbi sevillano del 22 de noviembre.
Además, el colegiado vasco del encuentro ante el Barça también recogió en el acta que Manu Fajardo, director deportivo del club, durante la revisión del VAR de la primera parte, «pateó un balón situado en la zona del cuarto árbitro y llegó a impactarle en una pierna, aunque sin fuerza», lo que supone una «conducta contraria al buen orden deportivo» y dos partidos de sanción.
La entidad verdiblanca apelará la sanción sobre el charrúa, pero, mirando casos anteriores, cuando el Comité de Disciplina impone la sanción mínima haciendo caso de la redacción del acta, la única solución es desvirtuar dicha redacción, ya sea proporcionando nuevas imágenes o demostrando que la supuesta violencia no llegó solo por el lado del jugador bético.
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