Después de agujerear las porterías de tantos estadios, Jorge Molina empieza a acostumbrarse ya a la vida en el banquillo, aunque hay cosas que mantiene. «Muchísimas», sonríe. De jugador era de los que pensaban que siempre podía mejorar. Hasta con 40 años. De entrenador, aún más, sobre todo empezando”, sonrió el que fuera delantero del Betis y del Granada, entre otros equipos. Ahora, al frente del Arenas de Armilla, analizó su salto al otro lado del fútbol en el programa de 101TV Área Rojiblanca.
«He ido evolucionando durante la temporada, con el cuerpo técnico y los jugadores. Por lo menos, tengo un poquito más de experiencia y repertorio para ver las cosas», repasa su primer curso en Tercera RFEF. Se quedó a las puertas del ascenso con el conjunto armillero. «No ha costado tanto porque no nos esperábamos nadie llegar donde llegábamos. Era un proyecto que empezábamos de cero. No conocía la categoría ni a los jugadores. Llegar hasta ahí fue un éxito», expuso el ahora técnico, convencido de que la final del playoff fue «la mejor eliminatoria», aunque también en la que sus pupilos cometieron «más errores».
En esta, «el objetivo es estar arriba». «Después de la temporada pasada, el club ha hecho un esfuerzo para incorporar a gente importante de la categoría. Ya no partimos de cero. Hemos hecho una plantilla mucho más compensada, con más alternativas», detalló. Pretende en este curso que su equipo «juegue bien, más que bonito», aunque admite que puede «proponer más que el año anterior».
La influencia de sus técnicos
Es parte de su filosofía como entrenador, que ha compuesto con lo que ha ido aprendiendo de los técnicos que le han dirigido a lo largo de su carrera como jugador. «Ahora, cuando estás en la otra parte de la barrera, ves las cosas muy diferentes. Como he alargado mucho la carrera de futbolista, conforme pasaban los años, vas teniendo esa percepción y te vas adaptando mucho más», apunta. «Es importante también ese bagaje de haber tenido muchos entrenadores y haber cogido las cositas de cada uno que puedan interesar», subrayó.
«Sigo teniendo contacto con entrenadores que he tenido. Con Diego Martínez, que como está aquí, aprovechamos un día con Ángel Montoro y su segundo, Raúl, y fuimos a comer. Con Paco López sigo teniendo contacto también», desveló Molina. En el técnico valenciano, con quien compartió staff en Granada tras retirarse, se fija mucho. «En el funcionamiento diario, sí tengo mucho de cómo trabajaban él y su cuerpo técnico. Le da mucha importancia al método, a la mejora individual y le da muchas vueltas después», resaltó.
Otro preparador que le marcó fue José Bordalás. «He estado con él cinco años. Es un entrenador que siempre saca resultados», argumentó. «Hay muchas cosas de Bordalás que intento aplicar porque son muy buenas para obtener resultados», incidió.
Sigue al Betis y al Granada
A sus antiguos equipos no los olvida. Con el Betis, por ejemplo, disfruta ahora en Champions, aunque todavía no ha podido hacerlo desde el estadio. «Viendo el ambientazo que se vivió el otro día contra el Oporto, me gustaría verlo allí», expresó. Al Granada sí lo puede seguir más de cerca. «Es un equipo que tiene esa alternancia de gente veterana que le da ese poso, como Rubén o Gumbau, y después gente joven. Tiene que ir a más, porque esa gente joven, si sigue ese crecimiento y Pacheta lo está gestionando de maravilla, tiene esa dinámica positiva y ojalá pueda ir a más», desgranó.
Síguenos en redes





