La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Local de Alcalá del Río (Sevilla), ha desarticulado un punto de venta de sustancias estupefacientes en la localidad y ha detenido a una persona. Además, otras dos están siendo investigadas por su presunta implicación en delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico. La operación ha permitido intervenir aproximadamente 500 gramos de hachís, distribuido en dosis preparadas para su venta, así como herramientas y objetos destinados al cultivo de marihuana en interiores.
La investigación comenzó a finales de agosto, después de que la Guardia Civil tuviera conocimiento del aumento de la frecuencia y duración de los cortes de suministro eléctrico en una zona de Alcalá del Río. Estas interrupciones llegaron a afectar a cerca de 200 viviendas y provocaron malestar e inseguridad entre los vecinos.
Paralelamente, la colaboración ciudadana, a través de la plataforma de denuncias telemáticas @COLABORA, permitió a los agentes obtener información sobre una vivienda que podría estar relacionada con los cortes de luz. A partir de estos datos, la Guardia Civil inició una línea de investigación y estableció un dispositivo de vigilancia en torno al inmueble.
Los registros permiten incautar hachís y material para el cultivo de marihuana
Durante las pesquisas, los agentes identificaron a una persona que se desplazaba de forma habitual entre dos viviendas cercanas, por lo que centraron la investigación en su actividad. Una vez reunidos los indicios necesarios, la Guardia Civil, junto con la Policía Local, llevó a cabo la entrada y registro de ambos inmuebles.
En el interior de las viviendas, los agentes encontraron numerosas herramientas y objetos presuntamente destinados al cultivo de marihuana en interiores, además de unos 500 gramos de hachís repartidos en diferentes dosis listas para su venta. También intervinieron varios teléfonos móviles y documentación que continúa siendo analizada.
La actuación ha concluido con la puesta a disposición de la autoridad judicial de una persona detenida y otras dos en calidad de investigadas, como presuntas autoras de delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico. La investigación continúa abierta y la Guardia Civil no descarta nuevas actuaciones.
La actuación policial se inició tras las quejas vecinales por las continuas interrupciones del suministro eléctrico, que afectaban al día a día de los residentes de la zona. La frecuencia y duración de los cortes llevaron a los agentes a investigar si podían estar relacionados con un consumo fraudulento de electricidad en inmuebles utilizados presuntamente para el cultivo de marihuana en interiores.
La Guardia Civil mantiene abiertas las pesquisas para analizar la documentación y los dispositivos telefónicos intervenidos durante los registros. Estos elementos podrían aportar nuevos datos sobre la actividad investigada y la posible participación de otras personas en los hechos, por lo que los agentes no descartan nuevas actuaciones policiales.
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