El Corpus Christi de Sevilla puso este jueves el punto final a una nueva edición de la Fiesta Mayor de la ciudad tras una jornada que transcurrió con normalidad y que tuvo como principal expectación el paso de la procesión por la calle Placentines.
Cientos de personas siguieron el desarrollo de la procesión a lo largo de un recorrido que volvió a reunir a representaciones de hermandades, asociaciones religiosas, órdenes, congregaciones, autoridades civiles, militares y eclesiásticas en torno a una de las celebraciones más antiguas y significativas del calendario sevillano.
La jornada comenzó desde primeras horas de la mañana en una ciudad que amaneció engalanada para la ocasión. El romero volvió a cubrir buena parte de las calles por las que discurrió la procesión, mientras numerosos altares, balcones y escaparates decorados contribuyeron a transformar el centro histórico para la celebración del Corpus.
Antes de la salida de la Custodia tuvo lugar en la Catedral uno de los actos más característicos de la festividad. El tradicional baile de los Seises en el interior del primer templo hispalense, manteniendo una tradición centenaria estrechamente vinculada a la solemnidad sacramental.
Tras los cultos celebrados en la Catedral, la procesión recorrió las calles del centro con la participación de las distintas representaciones que integran el cortejo. A ellas se sumaron los pasos de Santa Ángela de la Cruz, las Santas Justa y Rufina, San Isidoro, San Leandro, San Fernando, la Inmaculada Concepción, el Niño Jesús, la Custodia Chica con la reliquia de la Santa Espina y la Custodia de Arfe con el Santísimo Sacramento.
El tramo final de la procesión
La principal atención durante la mañana se centró en el tramo final de la procesión. Después de recorrer la Avenida de la Constitución, Plaza de San Francisco, Sierpes, Cerrajería, Cuna, Plaza del Salvador, Villegas y Francos, el cortejo tomó la calle Placentines para regresar a la Catedral.
El avance de la Custodia de Arfe por este enclave histórico se desarrolló sin incidencias y permitió contemplar nuevamente una estampa vinculada a la memoria reciente de la celebración.
El desfile militar cerró la celebración
La entrada de la Custodia de Arfe en la Catedral puso fin al recorrido procesional. Como es habitual, los honores al Santísimo y el posterior desfile militar constituyeron uno de los últimos actos de la jornada. La participación de las fuerzas militares volvió a formar parte del protocolo tradicional de la celebración y reunió a numerosos espectadores en el entorno catedralicio una vez concluida la procesión.
El regreso del Señor de la Cena
Entre las imágenes que dejó la jornada destacó también la presencia de Nuestro Padre Jesús de la Sagrada Cena en el altar instalado en la cochera del Palacio Arzobispal, uno de los puntos destacados del recorrido procesional.
La imagen fue trasladada desde la iglesia de Los Terceros a primera hora de la mañana en un recorrido que comenzó a las 06.30 horas para presidir este altar durante el paso del Corpus Christi.
Una vez concluida la procesión y tras la entrada de la Custodia en la Catedral, el Señor de la Sagrada Cena emprendió el camino de regreso a su sede canónica. El traslado de vuelta permitió poner fin a una jornada que comenzó antes del amanecer para la corporación sacramental y que concluyó con la entrada de la imagen en la iglesia de Los Terceros.



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