«Tengo la necesidad de buscar una fría mañana que hable de amor». Así decía una de las canciones más conocidas de Triana, el grupo de rock andaluz fundada en 1974. El guitarrista sevillano Eduardo Rodríguez Rodway, miembro fundador de Triana y último superviviente de la formación original, ha fallecido este 26 de septiembre a los 81 años en el Hospital Universitario de Puerto Real, en la provincia de Cádiz, según ha comunicado la familia.
Con su fallecimiento desaparece el último de los tres músicos que dieron forma a una de las bandas fundamentales del rock español. Rodríguez Rodway nació en Sevilla en 1945, y desarrolló desde muy joven pasión por la música. Antes de Triana pasó por distintas formaciones y alcanzó el éxito con Los Payos, grupo con el que popularizó «María Isabel». Su trayectoria estuvo marcada desde el principio por la búsqueda de nuevos sonidos y por la combinación de las influencias del rock anglosajón con la tradición musical andaluza.
De tocar en el metro a triunfar con Triana
En los años sesenta, las actuaciones en las bases militares de San Pablo y Rota facilitaron su acceso a discos de rock, blues y psicodelia, que resultaban difíciles de encontrar en España. También vivió durante un tiempo en París, donde llegó a tocar en el metro. A su regreso se incorporó a Los Payos y, posteriormente, continuó desarrollando distintos proyectos musicales.
El encuentro decisivo se produjo con Jesús de la Rosa. Ambos ya habían coincidido ocasionalmente antes de que, a comienzos de los años setenta, Jesús apareciera en Madrid en casa de Rodríguez Rodway. «Encontré en Jesús lo que buscaba», recordaba el guitarrista años después. Poco después se incorporaría Juan José Palacios «Tele» y quedaría formado el trío que cambiaría para siempre el rumbo del rock andaluz.
Triana nació oficialmente en 1974, con Jesús de la Rosa como voz, teclado y principal compositor; Eduardo a la guitarra; y Juan José Palacios «Tele» a la batería. El propio Rodríguez Rodway explicó en distintas entrevistas que uno de los objetivos del grupo era «reivindicar lo andaluz alejándose de los tópicos y crear una música con identidad propia».
El primer resultado de aquella búsqueda fue ‹El patio›, publicado en abril de 1975. El disco tuvo inicialmente unas ventas muy reducidas -alrededor de una veintena-, pero el boca a boca hizo que terminara convirtiéndose en una obra de referencia en el rock español.
A ‹El patio› le siguieron ‹Hijos del agobio› y ‹Sombra y luz›, discos con los que Triana amplió su público y consolidó su. En 1979, el grupo llegó a reunir a más de 35.000 personas en un concierto celebrado en el Parque de Atracciones de Madrid, una de las imágenes que mejor reflejan la dimensión que había alcanzado entonces.
Después llegarían ‹Un encuentro›, que incluía ‹Tu frialdad›, y ‹Un mal sueño›. El último álbum de estudio de la formación original fue ‹Llegó el día›, publicado en 1983.
Pero aquel mismo año la historia de Triana quedaba marcada: Jesús de la Rosa fallecía en un accidente de tráfico cuando regresaba de una actuación en San Sebastián. Tenía 35 años.
Un accidente de coche terminaba con el grupo
La muerte de Jesús supuso para Rodríguez Rodway mucho más que el final de una etapa musical. Era la pérdida de su compañero y amigo más cercano. En una entrevista publicada en 2024, con motivo del 50 aniversario de Triana, recordaba que seguía sintiendo profundamente su ausencia: «No, sigo recordándolo». También explicó que los tres integrantes habían acordado que, si alguno de ellos moría, Triana terminaría con él.
En los últimos años, Rodríguez Rodway volvió ocasionalmente a hablar de Triana con motivo de los aniversarios de la banda. En el año 2024 participó en la recuperación de parte del legado del grupo a través de Eternos Triana, una edición con nuevas mezclas de canciones y grabaciones en directo procedentes de los archivos de RTVE. La publicación conmemoraba los 50 años de la formación del grupo.
La pelea judicial por el nombre de ‹Triana›
Eduardo también dedicó buena parte de sus últimos años a defender lo que consideraba el legado del grupo. La utilización del nombre Triana por músicos posteriores desencadenó un largo conflicto judicial. Rodríguez Rodway sostuvo durante años que el nombre y el repertorio pertenecían a los integrantes originales, mientras que los tribunales mantuvieron otra interpretación.
El último capítulo de esta disputa llegaba este mismo año. En el mes de agosto, el Tribunal Supremo inadmitió el recurso presentado por Rodríguez Rodway y dejó firme la resolución de instancias anteriores: el guitarrista no ostentaba los derechos sobre el nombre de Triana ni sobre las canciones en su conjunto. La resolución señaló además que la marca «Triana» había sido registrada por Juan José Palacios «Tele» y que su utilización posterior contaba con autorización de sus herederos. Contra la decisión del Supremo no cabía recurso.
Rodríguez Rodway había visto cómo sus dos compañeros de la formación original desaparecían antes que él. «Tele» murió en 2002, por causas naturales, casi dos décadas después de la muerte de Jesús de la Rosa.
Con el fallecimiento de Eduardo Rodríguez Rodway desaparece, por tanto, el último integrante de aquella formación que, desde Sevilla y Madrid, convirtió la mezcla de rock y raíces andaluzas en uno de los sonidos más reconocibles de la música española de los años setenta.
Esta pasada Navidad, las canciones del grupo andaluz formaban parte del Mapping navideño de la Plaza de San Francisco de Sevilla, el espectáculo «Acordes de Sevilla», con motivo del 50.º aniversario del legendario grupo. Mayores y jóvenes tarareaban cada canción.
Triana quedó atrás hace más de cuatro décadas y hoy termina de cerrar la puerta, hasta ahora entornada, pero sus canciones continuarán resonando en nuestro recuerdo por generaciones.


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