Entre los hierros del coche 8 apareció una mano. En la muñeca derecha llevaba una pulsera verde de una hermandad de Sevilla. Y enseguida llegó una voz que dijo su nombre: Almudena. Así empieza la historia que el guardia civil Salvador ha contado con la voz quebrada en un vídeo que emitió ‹La Sexta› y que ahora la propia Benemérita ha compartido en sus redes sociales. En medio del dolor que ha dejado el accidente de Urda, su testimonio se ha convertido en un pequeño respiro para miles de personas.
El choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo se produjo el pasado miércoles, 28 de octubre, a las 8:54 horas, cerca de la estación de Urda (Toledo), en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Ha dejado al menos 68 fallecidos y más de un centenar de heridos.
Una promesa en el coche 8
Salvador fue uno de los agentes de la Comandancia de Toledo que trabajaron en el rescate. El coche 8 de uno de los trenes había volcado, y los guardias civiles oyeron gritos que llegaban de debajo de los restos. Cuando por fin alcanzaron la mano de la joven, empezaron a hablar con ella. Estaba consciente. Les dijo cómo se llamaba y de dónde era, y la pulsera de hermandad terminaba de confirmarlo.
Salvador agarró esa mano y le prometió que iba a salir de allí con vida. Desde ese momento no la dejaron sola. Los agentes se fueron turnando para retirar todo lo que la tenía atrapada, incluidos restos del otro tren que le aprisionaban las piernas. Tras más de una hora de trabajos muy complicados, Almudena salió del vagón y fue evacuada al hospital.
«Fue la única persona que pudimos rescatar de allí con vida», recuerda el agente.
«Sus ojos, su pulsera»
La historia no terminó al despedir a la ambulancia. Salvador llamó después a conocidos del hospital para preguntar si había llegado con vida una joven sevillana llamada Almudena. Más tarde pudo hablar con Julio, su novio, que le confirmó que era ella. La reconoció por sus ojos y por su pulsera. Y le dio la noticia que el agente necesitaba oír: Almudena está viva y está bien.
Los mensajes de apoyo se han multiplicado bajo la publicación de la Guardia Civil. Muchos usuarios destacan que el agente hizo honor a su nombre, y algunos compañeros de otros destinos, como Moguer (Huelva), han querido recordar lo buen profesional que es.
En una tragedia que ha dejado decenas de vidas truncadas y muchas familias rotas, la mano de Almudena y la promesa de Salvador recuerdan el trabajo, a menudo invisible, de quienes acudieron a Urda a buscar supervivientes entre los hierros.




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