Cuarenta días después de que se apagasen las luces de la Feria de La Línea y a mes y medio de la retirada de la Verja, la reforma del acceso español a Gibraltar sigue metida en un cajón. Rejas rotas, matojos secos, suciedad acumulada y un persistente olor a óxido marcan el día a día de una zona que ya abochornó a los asistentes del acto oficial del pasado 15 de julio cuando agencias internacionales y medios de comunicación acudieron a cubrir el evento.
En aquel momento, la subdelegada del Gobierno central en Cádiz, Blanca Flores, aseguró expresamente a este medio la existencia de un «plan trazado» junto a la empresa pública Tragsa. La promesa oficial apuntaba a que el final del calendario festivo local desbloquearía las mejoras. Hoy, la parálisis del perímetro salta a la vista.
Testimonios sobre el terreno
Cualquiera que cruce hoy la aduana se topa con una estampa desoladora. El antiguo punto de control de pasaportes sigue clausurado de mala manera por una valla plástica de color rojo. Justo al lado de la parada de taxis, el firme muestra socavones y escombros sin retirar, compartiendo espacio con un puesto ambulante de chumbos techado con un hule degradado en mitad del paso peatonal.
«Es una pena cómo está todo», lamenta Carmen, una turista de la Costa del Sol al ver el entorno. La frustración se repite entre quienes van a trabajar a diario: «Pasan las semanas y esto deprime, sobre todo cuando das tres pasos y comparas con el otro lado», explica O.T., operario transfronterizo.

El contraste con la gestión de Gibraltar
La realidad cambia por completo a escasos cinco metros de la línea divisoria. En la margen gibraltareña, la administración local ya ha concluido el repintado, la limpieza y los remates de obra de sus viales. El Peñón recibe al visitante con una potente apuesta turística: dos grandes paneles históricos explican el cierre fronterizo de 1969, complementados con señalización impecable y dos módulos blancos prefabricados donde guías con uniforme corporativo comercializan excursiones programadas. Hasta los taxistas operan con vestimenta corporativa.
Mientras el Ejecutivo de Fabian Picardo ha hecho públicos los proyectos técnicos definitivos del futuro diseño de su frontera, el lado español continúa sumido en la incertidumbre. No hay rastro de desbroce, limpieza ni planos oficiales en un paso peatonal que durante julio y agosto registra picos máximos de tránsito debido a la actividad portuaria y aeroportuaria del Peñón.
Síguenos en redes
















