La Delegación Territorial de Sanidad y Consumo de la Junta de Andalucía en Cádiz ha decretado la prohibición inmediata del baño en cinco playas de la provincia tras detectar alteraciones microbiológicas en las aguas.
Las analíticas de control rutinario han arrojado concentraciones de bacterias que superan los umbrales máximos permitidos por la legislación, lo que representa un riesgo directo para la salud de los usuarios.
Las zonas costeras afectadas por esta restricción de seguridad sanitaria son las playas de Aculadero-Puerto Sherry y Fuentebravía, ambas situadas en el término municipal de El Puerto de Santa María; la playa de Micaela, en Chipiona; La Cachucha, en Puerto Real; y el litoral de Punta Candor, en el municipio de Rota.
La naturaleza de la contaminación varía según el punto geográfico analizado por los técnicos sanitarios. En los muestreos correspondientes a Aculadero-Puerto Sherry, La Cachucha y Micaela se ha constatado un exceso simultáneo de los parámetros de Escherichia coli (E. coli) y de enterococos intestinales. Por su parte, la incidencia registrada en la playa de Fuentebravía responde exclusivamente a niveles anómalos de enterococos, mientras que la prohibición dictada para Punta Candor se fundamenta de forma única en la presencia de la bacteria E. coli.
La administración autonómica ha trasladado formalmente la resolución a los ayuntamientos de las localidades afectadas para la puesta en marcha de las medidas de contingencia. Las corporaciones locales tienen la obligación de señalizar la prohibición del baño en las inmediaciones de los accesos a la arena, mantener los avisos visibles hasta que Sanidad comunique de forma oficial la desaparición del riesgo y facilitar a los usuarios la información detallada sobre las causas del cierre.
Asimismo, los municipios deberán iniciar las actuaciones correctoras pertinentes para localizar el origen de los vertidos o filtraciones y restituir los niveles habituales de la calidad del agua.
Los técnicos de la Delegación Territorial ya han procedido a la recogida de nuevas muestras en los cinco emplazamientos con el objetivo de monitorizar la evolución temporal de la contaminación. La prohibición del baño se mantendrá en vigor de manera ininterrumpida y solo será revocada cuando los sucesivos análisis de laboratorio confirmen que los valores microbiológicos han regresado a los límites de seguridad y que se han subsanado por completo las causas originarias del incidente.
Estas inspecciones se enmarcan dentro del Programa de Vigilancia Sanitaria de las Aguas de Baño, dependiente de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias. Este organismo emite informes con carácter quincenal durante la temporada alta —comprendida entre el 1 de junio y el 30 de septiembre— evaluando el estado biológico de las 304 zonas de baño censadas en la comunidad autónoma de Andalucía.
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