El Real Betis vuelve a la Champions League 21 años después de su primera participación, que se produjo en la temporada 2005-2006. El retorno de los verdiblancos a la competición de clubes más prestigiosa del mundo viene fuerte y, especialmente, después de conocer a los ocho rivales de esta edición.
Tras saber que Arsenal, Porto, Feyenoord y Como visitarán La Cartuja, uno de los mayores atractivos para la afición heliopolitana es conocer los desplazamientos de su equipo, ya que los famosos ‘on tour’ ganan cada vez más peso en la planificación de los aficionados.
Visita al Allianz Arena
El primer partido como visitante que ha permitido vislumbrar el extenso sorteo celebrado en el Forum Grimaldi de Mónaco ha sido el del Bayern de Múnich. Los germanos recibirán al Real Betis en un impresionante Allianz Arena tras haber ganado la pasada temporada la liga alemana.
El conjunto de Baviera, además, llegó hasta semifinales en la temporada anterior en la Liga de Campeones, protagonizó uno de los mejores partidos del año y fue eliminado por el vigente campeón, el Paris Saint-Germain, que consiguió en la final su segunda ‘orejona’ consecutiva.
2×1 en alemanes
Al Betis le gustan los alemanes, o al menos al software de la UEFA, ya que cuando se ha abierto el segundo bombo, un conjunto germano ha vuelto a toparse en el camino de los verdiblancos, concretamente el Borussia Dortmund de Niko Kovac.
Manuel Pellegrini tiene una cuenta pendiente en el Estadio de Westfalia. Aunque, realmente, cuando era entrenador del Málaga, ese imponente estadio se llamaba Signal Iduna Park. Aun así, la posibilidad de que el chileno quiera servir con el Betis la venganza en plato frío de aquella polémica eliminación del conjunto boquerón en Dortmund es muy alta.
Norte de Francia y Centroeuropa
Para el tercer encuentro, aunque hasta el sábado no se conocerá realmente el orden de los partidos y el calendario exacto, los verdiblancos no tendrán que volar tantas horas. Esto se debe a que, del tercer bombo, al Real Betis le ha tocado desplazarse hasta Lille.
Realmente, son solo 200 kilómetros menos en avión que los dos viajes hasta el país germano, ya que la ciudad del conjunto galo se ubica en el norte de Francia, muy cerca de Bélgica y del Canal de la Mancha. Eso sí, el templo club lilés, el Stade Pierre-Mauroy, está situado en la localidad de Villeneuve-d’Ascq, en el área metropolitana de Lille.
Para cerrar los desplazamientos béticos en su vuelta a la Champions 21 años después, el bombo cuatro ha determinado que los de Manuel Pellegrini tengan que viajar a Eslovaquia. Concretamente, los verdiblancos visitarán el estadio Tehelné pole, hogar del Slovan Bratislava, en la capital del país eslovaco.
Es cierto que solo este último desplazamiento eslovaco implica viajar a una capital, pero, para la suerte de los béticos, los aeropuertos de Múnich y Dortmund, al igual que el de Lille, o, en su defecto, los más cercanos a este (París, Bruselas o Brujas), cuentan con buenas conexiones, tanto por aire como por tierra.
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