Más allá de rivalidades históricas y provincianismos, el destino Andalucía es el que sale reforzado cada vez que se logra un hito como el vuelo entre Sevilla y Montreal. Un logro para una comunidad autónoma unida a las grandes potencias norteamericanas de Estados Unidos y Canadá. El turista que se decante por estas rutas no va a Málaga o Sevilla, viene a Andalucía e, incluso, busca también el turismo patrimonial de ciudades como Granada o Córdoba.
La llegada de Air Canada a la capital hispalense es la prueba de que los andaluces están dejando de depender de Madrid o Barcelona para conectarse al mundo. Son algo más que aviones de papel, son evidencias de que el eje aeroportuario andaluz que conforman Málaga y Sevilla está en un momento vibrante con cada vez más destinos al alcance.
Desde la Costa del Sol ya se puede volar a Nueva York y a Montreal mientras que con el continente asiático está la puerta de Doha que abre posibilidades como la de Corea del Sur y hay rutas estacionales a Abu Dabi, Baréin, Kuwait o Yeda.
Los vuelos de largo radio directos desde Andalucía
- Málaga-Nueva York-Nueva Jersey (Newark – EWR), Estados Unidos: es un avión operado por United Airlines. Es una ruta estacional (de primavera a finales de verano) con frecuencias diarias durante la temporada alta y que está funcionando muy bien.
- Málaga-Doha (DOH), Qatar: esta ruta directa la opera la aerolínea Qatar Airways con varias frecuencias semanales, uniendo la Costa del Sol con uno de los mayores hubs de conexión hacia Asia y Oceanía.
- Málaga-Riad y Yeda, Arabia Saudí: se trata de conexiones estacionales operadas durante los meses de verano, enfocadas en el turismo de lujo procedentes del Golfo Pérsico.
- Otras conexiones puntuales de Málaga con el Golfo Pérsico: aviones estacionales directos o chárter de alto nivel con destinos como Kuwait, Baréin y Abu Dabi.
- Sevilla-Montreal a partir de septiembre de 2027: este vuelo contará con cuatro frecuencias semanales y estará operado por Air Canada
El buen momento de los aeropuertos andaluces
La Costa del Sol juega en la liga de los grandes hubs europeos. El aeropuerto malagueño se dirige hacia un cierre de año por encima de los 27 millones de pasajeros tras un verano histórico. Sus rutas de largo radio atraen a un turismo residencial premium, fortunas de Oriente Medio y conexiones consolidadas con los Estados Unidos utilizando aeronaves de gran capacidad (doble pasillo).
Por su parte, Sevilla sigue creciendo con la revolución del pasillo único. El aeródromo de San Pablo, que también vive su mejor año histórico rozando los ocho millones de viajeros en lo que va de 2026, ha conquistado el Atlántico gracias a la tecnología del Airbus A321XLR.
Este avión de última generación y alta eficiencia permite operar rutas transatlánticas de menor densidad (unas 180 plazas) de forma rentable. El perfil de su vuelo a Montreal combina el turismo norteamericano de primavera/otoño con un fortísimo componente de negocios.
La mejora de las infraestructuras
Todo esto redunda en un beneficio para la economía andaluza. En este eje clave que conforman ambas capitales se aprovecha la ventaja de Málaga atrayendo turismo residencial de lujo o nómadas digitales del sector tecnológico y grandes fortunas del Golfo Pérsico.
A su vez Sevilla con la nueva ruta canadiense a Montreal se posiciona de forma directa en el mercado norteamericano de congresos, incentivos y turismo cultural de alto impacto, ayudando a desestacionalizar la temporada (atrayendo viajeros en primavera y otoño).
Es por ello que el tiempo apremia también en la cuestión de la mejora de las infraestructuras ferroviarias y por carreteras para que el destino Andalucía gane en solidez. Cuestiones como la falta de una conexión por tren al Aeropuerto de Sevilla o la debilidad del Cercanías de Málaga ante tal volumen de pasajeros hay que tenerlas en cuenta para que se la economía andaluza la que se vea beneficiada.
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