Gibraltar recibe estos días a uno de los barcos más activos de la Marina Real británica. El HMS Mersey, un patrullero oceánico de la Royal Navy, ha atracado en el Peñón después de una etapa de gran actividad en la que ha seguido de cerca el paso de navíos rusos frente a las costas del Reino Unido. Su presencia responde a las tareas de seguridad marítima británicas y a los compromisos que Londres mantiene con la OTAN.
La parada no está vinculada a ninguna operación concreta en la zona. Según la información difundida por la Armada británica, la tripulación aprovechará la estancia para efectuar trabajos de mantenimiento habituales y reabastecerse antes de volver a navegar.
Qué es el HMS Mersey
El Mersey pertenece a la clase River, una familia de patrulleros preparados para operar lejos de la costa durante semanas. Fue botado en 2003 y es el más joven de la primera serie de estos buques.
Sus cometidos son variados: vigilancia, escolta, control del tráfico en el mar y labores policiales, tanto en aguas británicas como internacionales. Lo opera un equipo de alrededor de medio centenar de marinos. Está catalogado como unidad de alta disponibilidad, es decir, puede zarpar con muy poco margen de aviso. Su tripulación trabaja por turnos de cuatro semanas embarcada y dos en tierra, un sistema que permite al barco sumar hasta 300 días de navegación al año.

El HMS Mersey puede zarpar casi sin preaviso y pasar hasta 300 días al año en el mar
Tras la pista rusa
Su trabajo más destacado de los últimos meses se ha desarrollado en el Canal de la Mancha, una de las vías marítimas más transitadas del planeta. A comienzos de este año, la Royal Navy le asignó la tarea de seguir y documentar el recorrido de barcos rusos que cruzaban esas aguas, tanto militares como civiles.
Para ello contó con apoyo aéreo: un helicóptero Wildcat del 815 Naval Air Squadron, una unidad de aviación de la Marina británica. Juntos siguieron el rastro de dos navíos durante su travesía por zonas cercanas al territorio británico: el buque de guerra RFS Soobrazitelny y el petrolero MV Anatoly Kolodkin.
Este tipo de seguimiento no es excepcional. La Armada británica lo integra en un dispositivo conjunto con otras unidades propias y con aliados de la OTAN para controlar lo que ocurre en corredores de valor estratégico. Según la Royal Navy, el objetivo es garantizar que los barcos puedan circular libremente, dar tranquilidad y reforzar la defensa común.
Con un helicóptero Wildcat, el patrullero siguió al buque de guerra Soobrazitelny y al petrolero Anatoly Kolodkin
Un barco para todo
Más allá de esa misión, el Mersey acumula un historial de encargos muy amplio. Ha realizado rondas de patrulla, protección de caladeros, actividades de cooperación con fuerzas aliadas y misiones de respaldo a distintos ministerios del Gobierno británico.
Buena parte de su actividad se ha centrado en comprobar que los pesqueros respetan las cuotas y normas acordadas. No es su primera visita al Peñón. En 2016, tras un despliegue en el Caribe, hizo escala allí antes de dirigirse al mar Egeo para patrullas relacionadas con la crisis migratoria.
El barco regresó a la mar en julio de 2024, después de pasar 257 días amarrado en el puerto de Falmouth para someterse a un amplio programa de puesta a punto.
Para la Royal Navy, esa capacidad de adaptarse a misiones distintas y de estar listo en poco tiempo convierte al patrullero en una pieza relevante en la defensa de los intereses británicos, dentro y fuera del país.
Por qué para en Gibraltar
La escala tiene un carácter técnico y logístico. La tripulación revisará el buque y recibirá suministros antes de retomar su actividad.
La visita sirve también para afianzar la relación entre la Marina Real y Gibraltar, un vínculo con largo recorrido. Su ubicación, en la puerta del Mediterráneo y frente al Atlántico, hace del territorio un enclave de apoyo clave para las operaciones navales británicas en ambos mares.
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