Los ciclos de Infantil, Primaria y Educación Especial han regresado a 2.735 centros educativos de toda la comunidad en una jornada marcada por los reencuentros y la ilusión
Después de meses con las aulas en silencio, este jueves han vuelto a sonar los timbres, los pasillos han recuperado el movimiento y los patios se han llenado de carreras, conversaciones y mucha energía. Con alguna que otra cara de sueño, más de 690.000 alumnos de segundo ciclo de Infantil, Primaria y Educación Especial han regresado a las clases en Andalucía.
Una vuelta al cole que ha supuesto el reencuentro con los amigos, el regreso a las rutinas y también el comienzo de nuevos retos. Los estudiantes han sido recibidos por sus profesores en una jornada especialmente esperada después de las vacaciones de verano.
Las pizarras de los 2.735 centros educativos, que han recibido a distintos ciclos en este primer día, comienzan desde ya a llenarse de lecciones, dibujos y nuevas historias. Detrás de ellas, 109.128 docentes afrontan también el inicio de un nuevo curso, un 7,7% más que el curso 2018/2019.
El número de alumnos se reduce
Los más pequeños han empezado a dar sus primeros pasos en el cole, mientras que los mayores han regresado con nuevos objetivos y retos por delante. Y es que, en total, el sistema educativo andaluz afronta el curso 2026/2027 con 1.776.288 estudiantes matriculados en 7.248 centros públicos, concertados y privados, atendidos por 131.525 docentes.
De este total de alumnado, el 94,27% está escolarizado en centros sostenidos con fondos públicos. De ellos, alrededor de 1,34 millones estudian en la enseñanza pública, mientras que otros 333.384 lo hacen en centros concertados.
Pese a ser unas cifras altas, el número de alumnos se ha reducido en 30.322 respecto al curso anterior, una bajada que se debe a la reducción de la natalidad de los últimos años. Desde el curso 2018/2019, el conjunto del sistema educativo andaluz ha perdido más de 150.000 estudiantes.
Y aunque a partir de ahora llegarán los deberes, los exámenes y las horas de estudio, por un día los libros pueden esperar. En este primer día de clase, la tarea más importante ha sido otra: volver a ponerse al día con los amigos y empezar a escribir las primeras páginas de un nuevo curso.



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