Todos creen conocer al nuevo entrenador de Unicaja Baloncesto, pero sin embargo, en esta entrevista a 101TV, Txus Vidorreta muestra su cara más personal detrás del personaje. Además de ser el míster que gesticula, protesta, corrige, discute y vive cada posesión como si fuera la última, también posee un tono más relajado cuando las cámaras dejan de enfocarle y se sacude la presión de la competición.
«Soy una persona bastante relajada, me gusta disfrutar de los buenos momentos y tener una buena conversación», explica el nuevo entrenador del Unicaja en una entrevista en la que se busca conocer a la persona. Una diferencia que él mismo considera evidente respecto al personaje que aparece durante los partidos o en las ruedas de prensa.
«Delante de las cámaras me veis en los partidos, es totalmente diferente. No tengo nada que ver», reconoce. «En los partidos tenemos hora y media en la que estamos en plena tensión y realmente, si mi vida fuera con tanta tensión, yo creo que ya no estaría aquí», asegura entre risas.
«Ser buena persona», su gran objetivo en la vida
A la pregunta de cómo se definiría, Vidorreta considera que «está cumpliendo con ese primer proyecto: que te consideren una buena persona». Más allá de ello, no necesita grandes etiquetas. Se autodefine, simplemente, «una persona normal», algo que demuestra en toda la entrevista.
Se describe como alguien «con sentido del humor, amigo de sus amigos, al que le gusta conocer lugares nuevos y relacionarse con la gente». Y hay una idea que parece especialmente importante para él; cómo le recuerdan quienes han compartido camino.
«A lo largo de mi vida he podido tener muchos buenos amigos en todas las ciudades en las que he estado», explica. Por eso entiende que existe un proyecto vital mucho más importante que cualquier resultado deportivo: conseguir que quienes le conocen le consideren una buena persona. Es una filosofía que ahora intenta aplicar también en Málaga, una ciudad que le ha recibido «con los brazos abiertos».
Málaga, una ciudad que conoce a la perfección
Vidorreta no llega a Málaga como un desconocido, ni mucho menos. Desde su debut en la ACB, en 2004, ha visitado la ciudad en multitud de ocasiones como entrenador rival, como así recuerda ante nuestros micrófonos.
Más de veinte años de viajes al Martín Carpena le han permitido contemplar desde primera fila la transformación de la ciudad. Y tiene claro que Málaga ha cambiado mucho: «La evolución increíble que ha tenido la ciudad me ha llamado mucho la atención a lo largo de estos veinte años», confiesa.
A Txus le gusta su carácter abierto que tiene la ciudad, pero también su oferta y aspecto. Habla del Puerto, de la calle Larios, del paseo marítimo y de una ciudad que, en su opinión, «invita a salir y disfrutar».
Ganes o pierdas en Málaga, siempre quieres hacer algo; no es una ciudad en la que te quedas en el hotel porque has perdido
Málaga, desde dentro
Ahora, en su nueva etapa, le toca vivirla desde dentro. De momento, su primera impresión no puede ser mejor. «Málaga es una ciudad hospitalaria, como dice su escudo», recuerda, antes de explicar que ha recibido el cariño de los aficionados tanto durante la Feria como en los partidos y en sus apariciones por la calle.
«Me saluda mucha gente, me pide una foto, me desea suerte. La acogida está siendo magnífica». Su familia, eso sí, acaba prácticamente de aterrizar. Vidorreta lleva poco tiempo en la ciudad y los suyos llegaron apenas unos días, por tanto, el proceso de adaptación acaba de comenzar.



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