Por fin celebró el Balonmano Los Dólmenes Antequera un triunfo en el Pabellón Fernando Argüelles con su afición. Costó, tuvo que sufrir y pelear con ahínco para quedarse con los dos puntos del duelo con Amenabar Zarautz en la 8ª jornada del campeonato liguero. Seis derrotas seguidas era una pesada carga que se quitó con el 34-33 ante un rival directo por la permanencia. No podía fallar y, en casa, dio ese paso adelante que se le requería para tomar impulso en la clasificación y, a pesar de permanecer en la zona baja (13º con 4 puntos), ya ha sido capaz de ganar una vez fuera y otra en casa y no debe dejar de luchar por más resultados positivos.
Le sentó bien la participación en la Copa del Rey al conjunto de Agustín Vidal. Compitió de tú a tú con Balonmano Cangas, de Liga Asobal, y se demostró a sí mismo estar capacitado para aumentar la competitividad en División de Honor Plata. El 30-32 en contra, del pasado martes 27 de octubre, no le mermó el sábado 31 en su vuelta al Argüelles, todo lo contrario. Trató de dar continuidad a las buenas sensaciones y a la mejoría en determinados aspectos del juego. Aún quedan cosas por pulir, pero este primer triunfo como local va a ayudar y mucho en ese proceso de evolución en ataque y en defensa.
Amenabar Zarautz es un equipo aguerrido que nunca se da por vencido y eso que se encuentra en una difícil situación a nivel de resultados. Solo tiene un punto, no ha ganado y acumula una derrota tras otra. La visita a Antequera era una oportunidad de cortar de raíz esa marcha negativa y empezó mejor en el choque. Logró una renta favorable de tres goles en la primera mitad y, al descanso, se mantuvo por delante en el electrónico (17-18). Los jugadores de la formación verde, tras el paso por los vestuarios, aumentaron la contundencia en ambas áreas, unido a las paradas de Pepe Martín, y le dio la vuelta al resultado en un final muy ajustado, (34-33). Julio Morgado falló el último lanzamiento, pero quedó en anécdota al no escaparse ya una victoria muy necesaria.

Emotivo acto antes del partido
El encuentro entre el Balonmano Los Dólmenes Antequera y Amenabar Zarautz, de la 8ª fecha del calendario en División de Honor Plata de la temporada 2026/2027, coincidió con el primer aniversario del fallecimiento de Miguel Ángel Soto. Una persona que marcó una época en el club por su labor a la hora de formar a multitud de jugadores en su función como entrenador de cantera y siempre quedará en el recuerdo de toda la ciudad y de los amantes de este deporte.
La familia de Miguel Ángel Soto, representada por su mujer y su hijo, recibió a título póstumo la insignia y medalla de plata de la Federación Andaluza de Balonmano. La entrega la realizó Sebastián Fernández, presidente del ente regional, en compañía del alcalde de Antequera, Manolo Barón, y la concejal de Educación y Accesibilidad, Sara Ríos.




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