El hombre acusado de matar a Dana Leonte en 2019 en Arenas (Málaga) ha defendido su inocencia, a su llegada este martes a la Ciudad de la Justicia de la provincia malagueña. Allí comienza el juicio con jurado popular que decidirá sobre su responsabilidad en la desaparición y muerte de la joven, que era su pareja y madre de su hija.
Sergio, que está en libertad provisional, ha asegurado que es inocente. Ha explicado que está deseando que el proceso termine para poder demostrarlo y ha reconocido que la situación es dura: «Es difícil porque te acusan de una cosa que uno no ha hecho».
El acusado ha dicho que llega al juicio tranquilo y que confía «por supuesto» en la justicia. Sobre su vida diaria, ha afirmado que la lleva con calma en el lugar donde vive y que las personas de su entorno confían en él. Sin embargo, no ha respondido a ninguna pregunta sobre lo que le ocurrió a Dana, sobre lo que pasó el día de los hechos ni sobre su relación con la familia de la víctima.
Sin pruebas según la defensa
Su abogado, Juanjo Moreno, ha resumido la estrategia de la defensa en una idea: mantienen desde el principio que ninguna prueba directa demuestra que Sergio sea responsable de la muerte. Por eso, pedirá a los miembros del jurado que analicen las pruebas con todo detalle. En su opinión, hay que diferenciar entre lo que puede deducirse de ellas y lo que realmente demuestran.
El letrado ha asegurado que afrontan el juicio con calma y con confianza en que el jurado concluya que su cliente es inocente. También ha recordado que fue la Audiencia Provincial quien decidió dejarlo en libertad provisional. Según su versión, lo hizo porque los indicios no eran lo bastante sólidos para mantenerlo en prisión.
Estaba previsto que Sergio declarara en esta primera sesión, pero no está claro que vaya a hacerlo. Su abogado ha explicado que decidirán en el momento procesal oportuno si declara y cuándo. Su intención es pedir que su cliente hable en último lugar, algo a lo que tiene derecho, para que pueda conocer antes todas las pruebas que se presenten en la sala.
Lo que piden las acusaciones
Las dos acusaciones atribuyen la muerte de Dana al acusado, pero piden penas distintas. La Fiscalía reclama 17 años de prisión por un delito de homicidio y otro contra la integridad moral. La acusación particular, que representa a la familia de la joven, pide 20 años porque considera que los hechos son un asesinato, un delito más grave.
Según las acusaciones, el 12 de junio de 2019, después de que Dana le dijera que no quería seguir con él, el hombre la golpeó en la cabeza en la vivienda familiar de Arenas. Después, supuestamente, ocultó sus restos en distintos puntos de la Axarquía. Los primeros se encontraron días más tarde, tras intensas búsquedas por la comarca, y el acusado fue detenido en septiembre de ese año.
El juicio se prolongará al menos nueve sesiones, hasta el viernes 13 de noviembre. Está previsto que declaren decenas de personas, entre ellas testigos, agentes de la Guardia Civil, médicos forenses y peritos. Cuando terminen las sesiones, serán los miembros del jurado, ciudadanos elegidos por sorteo, quienes decidan si el acusado es culpable o inocente.




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