Hay noches que el fútbol no consigue borrar. Para Manuel Pellegrini e Isco, la visita del Real Betis al Borussia Dortmund devuelve inevitablemente la memoria a aquel 9 de abril de 2013, cuando el Málaga rozó las semifinales de la UEFA Champions League y terminó eliminado de la forma más cruel e injusta.
El conjunto boquerón ganaba 1-2 en el descuento, pero dos goles de los alemanes en los minutos finales, el último no debió subir al marcador por fuera de juego, acabaron con una aventura que todavía permanece en la memoria de quienes la vivieron. Ahora, trece años después, el chileno y el malagueño vuelven al escenario de aquella herida, esta vez vestidos de verdiblanco y con hambre de venganza.
El encuentro, que se disputará este miércoles 4 de noviembre a las 21 horas, corresponde a la cuarta jornada de la fase liga de la Champions League. Los heliopolitanos llegan con un pleno de victorias y un nueve de nueve tras imponerse a domicilio al Lille francés y en casa al Porto luso y al Feyenoord neerlandés.
Una victoria en Alemania no solo calificaría el regreso de los verdiblancos a la competición de clubes más prestigiosa del planeta como una sorpresa, sino que podría dejar cerrado el pase a la siguiente fase y, además, reforzaría la candidatura de los de Pellegrini a terminar entre los ocho primeros, lo que evitaría la ronda de playoff para los hispalenses.
Un Betis lanzado en Europa
El conjunto verdiblanco atraviesa un momento de confianza en la competición continental, aunque el reto de Dortmund será de una dimensión diferente. El equipo alemán se ha mostrado especialmente fuerte en su feudo, donde ha ganado 15 de sus últimos 24 partidos de Champions y solo ha sufrido dos derrotas. Además, ha vencido en cinco de sus seis encuentros más recientes como local ante equipos españoles.
Pellegrini, que alcanzará en Dortmund los 71 partidos dirigidos en la Champions, tendrá que gestionar una semana exigente. El Betis viene de vencer al Málaga por 2-1 en La Cartuja, con goles de Marc Bartra y Pablo Fornals, y afronta ahora una prueba de máxima exigencia antes de regresar a la competición doméstica.
Por su parte, Isco vuelve a ser uno de los grandes argumentos ofensivos de los verdiblancos. El capitán ha participado directamente en cinco goles en sus últimas cinco apariciones en la Liga de Campeones, con tres tantos y dos asistencias.
Sin saber todavía la cantidad de minutos que otorgará el santiaguino al de Arroyo de la Miel, lo cierto es que su capacidad para encontrar espacios entre líneas puede resultar determinante ante un Dortmund que acostumbra a presionar muy arriba.
La herida abierta
El Borussia llega después de empatar 2-2 ante el Bayern de Múnich, en un encuentro en el que rescató un punto en los últimos minutos. Los de Niko Kovač son colíderes en la Bundesliga, pero ocupan la decimotercera posición de la fase liga de la Champions, con seis puntos, y necesitan sumar para acercarse a los puestos que dan acceso directo a octavos.
Su principal amenaza es Serhou Guirassy, el delantero autor de los cuatro goles del equipo en esta edición de la Champions, aunque los germanos también destacan por su presión alta y su capacidad para convertir recuperaciones en ataques rápidos.
Será el primer enfrentamiento oficial entre Borussia Dortmund y Real Betis, pero el choque está cargado de memoria por la historia que une al equipo alemán con Pellegrini e Isco. En 2013, el Málaga había empatado sin goles en la ida y se adelantó en Alemania con un gol de Joaquín.
Robert Lewandowski igualó antes del descanso, pero Eliseu volvió a poner por delante a los andaluces en la segunda parte. Cuando el pase parecía asegurado, Marco Reus empató en el minuto 91 y Felipe Santana marcó el 3-2 definitivo en una acción en la que varios jugadores del Dortmund estaban en fuera de juego.
Pellegrini ha recordado recientemente aquella eliminación como un episodio doloroso, aunque también reivindicó el recorrido de aquel Málaga que, pese a perder varios futbolistas importantes por los problemas económicos del club, alcanzó los cuartos de final de la Champions.
La revancha, si se entiende en términos deportivos, no será reescribir aquella noche, sino demostrar que el Betis puede competir y ganar en uno de los escenarios más complicados de Europa. El Signal Iduna Park volverá a ser el escenario de una noche grande.
Para el Dortmund, el objetivo es recuperar terreno en la clasificación, mientras que el Betis buscará prolongar su pleno europeo y acercarse a una clasificación histórica. Para Pellegrini e Isco, además, será una oportunidad de regresar a un lugar asociado a una de las derrotas más amargas de sus carreras. Esta vez, el recuerdo de 2013 no será el final de la historia, sino el trasfondo de un nuevo capítulo verdiblanco.




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