Kimi Antonelli ya es campeón del mundo de Fórmula 1. El italiano de Mercedes, de 20 años, sentenció este domingo el título con una tercera plaza en el Gran Premio de México y se convierte así en el ganador más precoz que ha conocido la categoría reina del automovilismo. La victoria en el Autódromo Hermanos Rodríguez fue para el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), escoltado por el británico Lewis Hamilton (Ferrari).
El joven piloto llegaba a la cita mexicana con el campeonato prácticamente en el bolsillo. Tras imponerse una semana antes en Austin, en el Gran Premio de Estados Unidos, le bastaba con sumar dos puntos para cerrar las cuentas. No se conformó con el mínimo: peleó hasta el final y arañó un puesto en el cajón en las últimas vueltas.
Antonelli rebaja en tres años la marca de Vettel y devuelve a Italia un título que no ganaba desde 1953
Un récord de 16 años
Hasta hoy, el campeón más joven de la historia era el alemán Sebastian Vettel, que se coronó en 2010 con Red Bull. Antonelli le arrebata ese honor con unos tres años menos y lo hace, además, en solo su segundo curso en la parrilla.
El logro tiene también una lectura nacional. Italia llevaba 73 años esperando un piloto campeón, desde que Alberto Ascari levantara su segundo título en 1953. Y el de Mercedes lo consigue con cuatro grandes premios todavía por disputar, lo que da una idea de su dominio a lo largo del año.
Caos en la primera curva
La carrera se torció desde el semáforo verde. En la curva cuatro, Charles Leclerc atacó a su propio compañero, Hamilton, con una maniobra muy agresiva. Ambos Ferrari se tocaron y se salieron de los límites de la pista. El británico perdió dos puestos y quedó con Verstappen entre él y el monegasco.
«Me ha empujado mi propio compañero de equipo», denunció Hamilton. Verstappen también protestó por radio: «Leclerc tiene que devolver la posición». El inglés insistió poco después: «¿Qué pasa con Leclerc?».
No fue el único choque del arranque. George Russell, que salía segundo, golpeó a Isack Hadjar, gran damnificado de la acción, y cayó hasta la quinta plaza.
«Los comisarios le están regalando la victoria a Leclerc. Lo habíamos acordado en la reunión de pilotos», protestó Hamilton por radio
Sanciones y estrategia
Los comisarios resolvieron en el giro 13: cinco segundos de castigo para Leclerc por el contacto con Hamilton y diez para Russell por provocar la colisión. Verstappen ironizó: «JAJA, pensaba que las nuevas penalizaciones eran de 10 segundos». Hamilton, por su parte, seguía molesto: «Leclerc tiene que darme la posición. Ahora tiene aire limpio».
En la vuelta 20, el monegasco mandaba con 4,5 segundos de ventaja sobre Verstappen y 6,7 sobre Hamilton. Ferrari lo llamó a boxes en el giro 27 para cumplir la penalización, y Red Bull aprovechó para cambiar las ruedas de Verstappen, que regresó a pista quinto y con gomas blandas pese a las muchas vueltas por delante. Hamilton entró dos giros después y se reincorporó tras Leclerc.
El accidente de Bottas
El momento decisivo llegó en la vuelta 45. Un fallo en la suspensión delantera izquierda del Cadillac de Valtteri Bottas lanzó al finlandés contra las barreras y obligó a mostrar la bandera roja. Antonelli había parado justo una vuelta antes, en el peor momento posible.
Hamilton sí sacó rédito: la interrupción llegó antes de que entrara en el pit lane, de modo que relanzó tercero en lugar de cuarto. En la reanudación superó a Leclerc, que bloqueó ruedas, y se pegó a Verstappen. El neerlandés resistió el ataque, con contacto entre ambos, y en la vuelta 48 Antonelli adelantó a Leclerc para asegurarse el podio.
Los comisarios abrieron después una investigación a Verstappen por su colocación en la salida tras la bandera roja, que acabó archivada. En el giro 58, Arvid Lindblad sufrió un duro accidente al quedarse sin hueco en un lance con Oscar Piastri. Tras el nuevo relanzamiento, el piloto de Red Bull mantuvo el liderato hasta la meta.
Triste abandono de Alonso
Los pilotos españoles no tuvieron nada que celebrar. Aston Martin metió a sus dos coches en boxes en la vuelta cuatro para cambiar neumáticos y ambos se fueron al final del pelotón. Dos giros más tarde, Fernando Alonso y Lance Stroll abandonaron por problemas de presión en sus monoplazas, en un fin de semana para olvidar para la escudería británica.
Carlos Sainz, por su parte, nunca encontró ritmo en un trazado donde adelantar resulta muy complicado y terminó en la decimoquinta posición.




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