Los equipos forenses han puesto ya nombre a 66 de las 69 personas que perdieron la vida en el accidente ferroviario de Urda (Toledo), registrado el pasado 28 de octubre en la línea de alta velocidad que une Madrid con Andalucía. Quedan tres víctimas por reconocer y, según la autoridad judicial, todas ellas serían extranjeras.
La información procede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM), que traslada a la opinión pública los avances del proceso. El número de muertos continúa en 69, una cifra que todavía se considera provisional.
Ni un español sin identificar
Entre los casos ya resueltos figuran los 54 fallecidos de nacionalidad española, es decir, todas las víctimas mortales con esa nacionalidad. Los otros 12 eran ciudadanos de nueve países: cuatro estadounidenses, un argentino, un canadiense, un checo, un francés, un japonés, un mexicano, un portugués y un tunecino.
Las tres personas que faltan procederían también de fuera de España. Los responsables prevén cerrar esos expedientes en las próximas horas, aunque el calendario no depende solo de los forenses. Varias familias ya localizadas han pedido viajar a España para encargarse en persona de los trámites, y el proceso queda pendiente de su llegada.
Las 54 víctimas españolas tienen ya nombre. Los tres casos abiertos corresponderían a ciudadanos extranjeros cuyas familias viajan a España
¿Cómo se reconoce a una víctima en una catástrofe de este tamaño? En la gran mayoría de los casos, por las huellas de los dedos. Ese método ha bastado en 53 de las 66 identificaciones. Ese trabajo lo asumen los especialistas en criminalística de la Guardia Civil.
Para los 13 casos restantes ha hecho falta recurrir a pruebas genéticas. Las lleva a cabo el Instituto Nacional de Toxicología junto a los agentes de la Guardia Civil, que comparan los perfiles obtenidos con muestras tomadas a los allegados que denunciaron la desaparición de un familiar.
Todos los datos se centralizan en el Centro Integrado de Datos (CID). Esta estructura se pone en marcha cuando se activa el protocolo estatal para sucesos con un elevado número de víctimas.
Primero, la familia
Que un fallecido esté identificado no significa que pase de forma automática al recuento oficial. El procedimiento fija un orden estricto: antes de nada, se comunica la noticia a los parientes cara a cara. Solo cuando consta que han sido informados, el caso se suma a las cifras públicas.
Hasta ahora, 60 familias han recibido esa comunicación. Las víctimas notificadas son 36 hombres y 24 mujeres. Las seis identificaciones que aún no se han trasladado a los allegados se comunicarán lo antes posible, según el TSJCLM. Además, 47 cuerpos han quedado ya a disposición de sus familias.
Ningún nombre entra en la estadística oficial hasta que los parientes han recibido la noticia en persona
El trabajo no se ha detenido desde el día del siniestro. En él participan más de 60 profesionales, entre ellos forenses de Toledo, Ciudad Real y Cáceres y dos médicas asesoras del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Les acompañan seis técnicos de autopsia, llegados desde Toledo, Albacete y Guadalajara, y nueve expertos del Instituto Nacional de Toxicología que se ocupan de las pruebas de ADN.
La Guardia Civil aporta 27 agentes de Criminalística y Policía Judicial. Cuatro psicólogas atienden a los familiares. La Unidad Militar de Emergencias (UME) se encarga de la logística para que forenses e investigadores dispongan de todos los medios necesarios.
Andalucía, pendiente de Urda
La tragedia se ha seguido con especial inquietud en Andalucía, ya que ocurrió en el corredor ferroviario que conecta la comunidad con Madrid. Tras el choque, la Junta habilitó puntos de atención psicológica para familiares en las estaciones de Santa Justa, en Sevilla, y Julio Anguita, en Córdoba. En ellos se desplegaron efectivos de Protección Civil, del Grupo de Emergencias de Andalucía, de la UVI del 061 y del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres.
El Gobierno andaluz ofreció también a Castilla-La Mancha sus medios y recursos para colaborar en la respuesta a la emergencia.




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