El recibimiento al autobús del Málaga CF ha sido bastante hostil por parte de un sector de la afición almeriense que le ha roto varias lunas del vehículo del conjunto que esta noche juega la final del ascenso como rival. Ha habido altercados que han obligado a la intervención a los agentes de la Policía Nacional en el momento de la llegada del autobús del conjunto malaguista al estadio almeriense. La final se retrasa a las 21.30 horas por motivos de seguridad.
Las cámaras de 101TV han podido captar los cristales rotos del autobús del conjunto blanquiazul una vez que ha pasado ya por la parte donde le esperaban los malaguistas para llevarlos en volandas hasta el Estadio de los Juegos del Mediterráneo y darles el último impuso antes de que empiece la final andaluza.
Así, tras una jornada en la que había reinado la paz entre aficiones con momentos bonitos de hermanamiento, ha vuelto la parte más fea del fútbol, la que nunca tiene que estar en el deporte con esta rotura de la lunas del autobús y las discrepancias entre aficiones. Más aún entre dos equipos andaluces que esta temporada ya han registrado varios episodios nefastos como el del partido de temporada regular.
Un peligro para los protagonistas
Una vergüenza y un auténtico peligro para quienes deben ser los protagonistas del encuentro: los jugadores. Y más aún después de que en el partido de la ida en La Rosaleda no se registraran incidentes destacados en la capital de la Costa del Sol.
Pero la tensión y la falta de sensatez de grupos de aficionados ha dejado esta imagen bochornosa en lo que debe ser una fiesta del fútbol andaluz con la búsqueda del tercer representante de la comunidad autónoma en la Primera División de España. Una pelea que emborrona los minutos previos a un partido que será tenso, pero esperemos bastante más limpio.



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