La tenista estadounidense Serena Williams está en el ojo del huracán por varias críticas acerca de sus comportamientos tras su regreso a las pistas. Una de las personas que ha juzgado el comportamiento de la deportista es Greg Rusedski, extenista profesional canadiense-británico, que defiende que las ruedas de prensas tendrían que darse a pesar de las lesiones.
La normativa de la competición (Wimbledon) refleja que son obligatorias las conferencias ante los medios tras el encuentro con excepciones, como es una lesión. El regreso de la 24 veces campeona de Grand Slams tiene un tirón mediático indudable y su presencia da caché a la competición, por lo que su no participación con los medios ha sido criticada.
Además de este suceso, Serena Williams está en el punto de mira por un claro favoritismo por parte de la competición. Esto se debe a que, después de su derrota contra Maya Joint y tras no acudir a sala de prensa, la estadounidense alegó que tenía una lesión de rodilla, estando en los cuadros de dobles con su hermana, y la competición le ha dado un día más de margen para disputar su partido y poder recuperarse. Las críticas se centran en que si esta situación hubiese ocurrido con una tenista «cotidiana» y no con la imagen del tenis femenino, la misma competición no hubiese autorizado ni hubiese puesto de su voluntad para aplazar el choque un día más.
El mismo Jamie Baker, director del torneo, comentó en declaraciones recogidas por la agencia AFP que le están dando «todo el tiempo posible y esperan que puedan disputar el encuentro siempre y cuando esté en condiciones para hacerlo».
El tenista serbio Novak Djokovic, en defensa de estadounidense
El serbio, tras su primera ronda, ha defendido a Serena alegando que «la gente se tiene que relajar con las críticas». Además, el tenista piensa que lo que está haciendo la tenista es «increíble y épico», confesando que siempre ha sido un «gran admirador de Williams». Junto a ello, avisaba que por el bien del deporte «todos nosotros podamos seguir viéndola jugar».
Con todo eso, Djokovic justifica que el rendimiento de Serena no sea el óptimo por todas las situaciones que ha pasado: «Tiene 44 años. Ha tenido dos hijos. Es normal que, en su regreso, todavía no esté en su mejor nivel en cuanto a movimientos. Llevaba muchísimos años sin disputar un partido», echándole un ‘capote’ a la estadounidense.



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