El 22 de octubre uno de los debates nacionales giraba en torno a la broma de Óscar Puente en la promoción de su entrevista con Marc Giró sobre las incidencias en los trenes de Renfe. Una frase que sentó muy mal entre los familiares de las víctimas del accidente de Adamuz. Seis días después, una colisión entre trenes en la misma Línea de Alta Velocidad (LAV Madrid-Andalucía) convertía la entrevista en ‹prime time› del ministro de Transportes en un asunto de Estado.
«Necesitamos trenes nuevos y acabar las obras, y mientras tanto, vamos a sufrir un poco», dijo el político socialista al presentador catalán en una de las pocas partes de la entrevista enfocada a la gestión en materia ferroviaria. Una frase que con la saturación diaria de información y con el show opacando todo lo demás pasó desapercibida, pero que seis días después se torna en algo más grande. Unas palabras que perseguirán a Puente, un ministro con una hemeroteca ya de por sí bastante cargada.
«Necesitamos trenes nuevos y acabar las obras, y mientras tanto, vamos a sufrir un poco», dijo el político socialista al presentador catalán en una de las pocas partes de la entrevista enfocada a la gestión en materia ferroviaria. Una frase que con la saturación diaria de información y con el show opacando todo lo demás pasó desapercibida, pero que seis días después se torna en algo más grande. Unas palabras que perseguirán a Puente, un ministro con una hemeroteca ya de por sí bastante cargada.
Puente hacía referencia así a la necesidad de mejorar la flota de trenes y acometer obras de mejora en vías e infraestructuras que conllevarán cortes. Sin ir más lejos, este viernes en su sonada rueda de prensa en la que no dimitía aseguraba que está estudiando la posibilidad de cerrar temporalmente la línea ferroviaria de Alta Velocidad entre Madrid y Barcelona para ejecutar las obras de remodelación previstas desde el año pasado.
Lo que dijo sobre Adamuz en ‹La Sexta› el 22 de octubre
Sobre Adamuz (antes de que Urda se quedará clavado en el imaginario colectivo de España para siempre) Puente insistía en que, como ya había señalado anteriormente, esclarecer lo ocurrido en el accidente que dejó 46 víctimas mortales «llevará tiempo». «Por una cuestión de precedentes y por lo que sabemos de accidentes similares en nuestro entorno, en la Unión Europea, tardan mucho en esclarecerse. Es un accidente tremendamente complejo», explicó.
Lo que no sabía es que días después vendría algo igual de grave y con todavía más fallecidos que el siniestro entre dos trenes en la localidad cordobesa. Otra vez un choque de un AVE con un Iryo, aunque esta vez iban los dos en el mismo sentido y no por vías diferentes, y el motivo de la colisión ha tenido otros factores. Un accidente que deja muy tocada a la sociedad española.




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