Óscar Puente rechaza dimitir tras el accidente ferroviario en Urda –Toledo–, que se ha convertido en el segundo gran incidente en España en 10 meses. No abandonará el Ministerio de Transportes a no ser que se lo pida el presidente del Gobierno, algo que Pedro Sánchez no ha hecho.
«Mi forma de asumir responsabilidades, la conocen ustedes bien, es dar la cara», ha manifestado en una rueda de prensa este viernes en el Ministerio tras la muerte de 69 personas en el incidente.
Ni va a dimitir, ni lo van a cesar
Asegura que su dimisión sería «lo fácil» para él, «pero no va con mi carácter»: «Pasar por esta circunstancia en dos ocasiones en un año no se lo deseo a nadie. Sé lo que me espera, sé el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral, sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad que se me van a atribuir».
Indica que la otra posibilidad es que Pedro Sánchez decida cesarle, aunque indica que el jefe del Ejecutivo no pretende hacerlo. Se autoidentifica como «una persona muy pequeña para el proyecto político del que formo parte, que es muy importante», razón por la que «si creyera que mi continuidad perjudica al proyecto de ese país, no tengan ninguna duda de que habría dado un paso a un lado».
Entiende las críticas
Puente entiende que la ciudadanía exige explicaciones ante una tragedia de esta naturaleza y se pidan responsabilidades, pero ha pedido actuar con rigor, insistiendo en que en este momento los indicios apuntan a un fallo en el centro de control de mando de Adif, como principal causa del choque de dos trenes de alta velocidad que circulaban por la misma vía.
«Quiero dejar claro que no voy a utilizar a ningún trabajador como escudo ni a perjudicar responsabilidades antes de que concluya esa investigación, pero tampoco voy a permitir que se confunda la exigencia de responsabilidades con la necesidad de encontrar rápidamente culpable» ha señalado.
Además ha asegurado que siente un «dolor» y una «tristeza enorme» por las víctimas y sus familias aunque sostiene que no puede dejar que este dolor le paralice ni le confunda. «Esa es mi forma de entender la responsabilidad», ha zanjado.




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