El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sostiene que «no hay ninguna información» que relacione a Marruecos con la entrada masiva en Ceuta. Lo ha defendido de esta manera durante una entrevista este lunes en la Cadena SER, en la que ha incidido en que «no hay servicio de inteligencia que alumbre alguna duda sobre su participación». También, en la misma línea en que se ha expresado Grande-Marlaska en las últimas semanas, ha negado la existencia de una previsión que anticipara el estallido de la crisis migratoria.
«Nadie predijo que íbamos a tener una avalancha de esas características», ha esgrimido Sánchez, que, no obstante, sí ha reconocido que se produjeron reuniones previas entre las autoridades ceutíes para abordar el incremento de la llegada de migrantes en las semanas previas. Estos encuentros, ha detallado, estuvieron encabezados por el delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez Triano. En ellas, ha sostenido, se abordó «que lo que es normal de llegadas a nado subió un poco».
En ningún caso, ha insistido, hubo «ninguna información que avanzara la magnitud de la crisis». A este respecto, ha reparado en el choque de versiones entre el Fernando Grande-Marlaska y la ministra de Defensa, Margarita Robles, para posicionarse en la misma postura que el ministro del Interior. «Nadie ha negado que haya habido informes de situación por parte del CNI», ha defendido, para seguidamente puntualizar que sus integrantes «son grandes profesionales».
El motivo del cruce masivo
Descartada la participación de Marruecos en el estallido de la crisis migratoria, Pedro Sánchez ha reconocido que no se ha podido definir de manera concreta el motivo que desencadenó esta movilización masiva. Sí ha puesto el foco en una sentencia del Tribunal Supremo que «se tergiversó» y se difundió. Ha apuntado, en este sentido, directamente a grupos de Israel, Rusia y la extrema derecha, así como a organizaciones criminales de trata de personas, como responsables de la propagación de los «bulos» que aseguraban que los migrantes que llegaran a nado no podrían ser devueltos a su país de origen.
En relación a este regreso de quienes cruzaron la frontera de Ceuta, «una de las más complejas del mundo junto a la de Melilla» a su modo de ver, Pedro Sánchez ha resaltado la relevancia de la cooperación entre los países. «Si no hay colaboración con Marruecos, esta crisis no se soluciona; se agravaría», ha sentenciado. El presidente del Gobierno ha situado de nuevo la cifra de migrantes que llegaron a la autonomía entre el 30 y el 31 de julio en torno a los 70.000. De ellos, quedarían «alrededor de 5.000 y unos 1.200 serían menores». «Nueve de cada diez personas regresaron de manera voluntaria. 3.222 han abandonado la ciudad desde el 10 de agosto», ha zanjado.
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