Torremolinos acogerá el próximo 1 de agosto la XII edición del Concurso de Espetos de la Costa del Sol, una cita gastronómica que reunirá a profesionales de catorce municipios del litoral malagueño para elegir al mejor maestro espetero de la provincia. El certamen se celebrará en el chiringuito Oasis, situado en la zona de Los Álamos, junto a Playamar.
La competición está organizada por el Círculo de Empresarios de Torremolinos y persigue un doble objetivo: premiar al profesional que mejor domine esta técnica y contribuir a preservar una tradición centenaria ligada a la identidad de la Costa del Sol.
Al concurso solo podrán presentarse personas residentes en municipios malagueños bañados por el Mediterráneo, un requisito que amplía la participación a localidades comprendidas entre Nerja y Manilva. En esta edición está previsto que participen representantes de catorce municipios del litoral.
Un jurado exigente
El jurado encargado de valorar los espetos estará formado por profesionales del sector, personalidades públicas y aficionados a este tipo de pescado. Entre los aspectos que se tendrán en cuenta figuran la cocción, el tiempo de preparación, el sabor de las sardinas y la presentación final del plato.
Solo pueden participar profesionales residentes en municipios malagueños bañados por el Mediterráneo, entre Nerja y Manilva
Cada uno de los concursantes deberá elaborar dos espetos durante la prueba: uno obligatoriamente de sardinas y otro de pescado, cuya elección quedará a criterio de cada profesional.
El evento cuenta con el respaldo de varias instituciones y empresas. Entre los apoyos figuran la Diputación de Málaga, a través de la marca Sabor a Málaga; el Ayuntamiento de Torremolinos; y la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental. A ellos se suma Cervezas San Miguel, que se incorpora este año como patrocinador oficial del concurso.
Un cartel peculiar
La presentación oficial del concurso tuvo lugar en el chiringuito Larry, en el barrio de La Carihuela, donde se destapó el cartel de esta edición. La ilustración, de colores vivos, muestra un espeto en el que una de las sardinas aparece girada sobre la caña, imagen que su autor describe como representativa de los malagueños que, atrapados por la rutina, olvidan en ocasiones el privilegio de vivir junto al mar.
Cada concursante elaborará dos espetos: uno de sardinas y otro de pescado a su elección
Más que un concurso
Según sus organizadores, el certamen va más allá de premiar al mejor espetero de la Costa del Sol. La iniciativa defiende el espeto como símbolo de la identidad malagueña y busca garantizar el relevo generacional de un oficio con más de un siglo de historia.
En este sentido, la organización respalda además la candidatura para que el arte del espeto sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un reconocimiento con el que se aspira a proteger esta técnica tradicional de asado de pescado a la brasa, característica de las playas malagueñas.



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