Días después de conocerse la resolución del asesinato de la mujer hallada en Rincón de la Victoria, las autoridades han hecho público el detalle de la operación policial conjunta que permitió esclarecer el caso. El operativo, denominado ‹Tatuaje-Jazmín›, combinó dos investigaciones que arrancaron de forma independiente y que sólo con el paso de las semanas se confirmó que apuntaban al mismo suceso.
La primera de esas líneas partió de la Guardia Civil, que recibió el aviso de un ciudadano sobre la muerte violenta de una mujer. En ese momento no se conocía ni el paradero del cuerpo ni la identidad de la víctima. De esa pesquisa se hizo cargo el Equipo Mujer Menor (EMUME), perteneciente a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga.
De manera simultánea, y sin conexión aparente en un primer momento, el Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Policía Nacional en Málaga investigaba la desaparición de una mujer de 35 años, vecina del barrio malagueño de Ciudad Jardín, tras la denuncia presentada por su entorno.
Dos investigaciones nacieron por separado, una por un aviso de muerte violenta y otra por una denuncia de desaparición, y acabaron señalando a la misma mujer
El cruce de pistas
El cruce de ambas pesquisas se produjo a través de los cauces de colaboración habituales entre los dos cuerpos policiales. Al poner en común los datos, los investigadores confirmaron que la mujer desaparecida que buscaba la Policía Nacional y la víctima de muerte violenta que investigaba la Guardia Civil eran la misma persona, lo que unificó ambas causas en una sola investigación.
A partir de ese momento, el trabajo se centró en dos elementos técnicos determinantes. Por un lado, el estudio forense del arma con la que, según la investigación, el autor agredió a la víctima. Por otro, la determinación de la zona donde la desaparecida fue vista con vida por última vez. El cruce de ambos datos permitió a los agentes acotar el área de actuación y diseñar el dispositivo conjunto que se ejecutaría a continuación.
El dispositivo policial
Con esa información, Policía Nacional y Guardia Civil coordinaron un operativo que se materializó en tres entradas y registros simultáneos, realizados en Rincón de la Victoria y en la barriada malagueña de El Palo. En esas actuaciones fueron detenidas tres personas, entre ellas el presunto autor del crimen.
El estudio forense del arma y la localización de la última zona donde se vio con vida a la víctima permitieron diseñar el operativo que acabó con tres detenidos
El giro de la confesión
El punto de inflexión de la operación llegó con la confesión del detenido, que mantenía una relación sentimental con la víctima. Ante los investigadores, reconoció los hechos y detalló que, tras cometer el asesinato, trasladó el cuerpo por un camino de tierra hasta un paraje rural, donde intentó ocultarlo en el interior de un pozo situado en una zona de difícil acceso y cubierta de maleza. Ese relato guió a los agentes hasta el punto exacto donde permanecía escondido el cadáver, con la colaboración de un segundo hombre detenido por su participación en la ocultación.
Ambos detenidos reconocieron los hechos ante la autoridad judicial, lo que derivó en su ingreso en prisión mientras continúa la instrucción del caso
La operación ha sido desarrollada de forma conjunta por el Equipo Mujer Menor de la Guardia Civil de Málaga y el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional en la misma provincia, bajo la dirección de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Málaga, concretamente el juzgado número 4.



Síguenos en redes



